Pachuca.- Un funcionario del gobierno de Hidalgo, responsable de capacitar a los policías estatales y municipales, fue escolta de Luis Donaldo Colosio y cargó al excandidato presidencial herido de muerte en el barrio de Lomas Taurinas, Tijuana.

Se trata de Miguel Ángel Zimbrón, actual director del Instituto de Formación Profesional de la Secretaría de Seguridad Pública del estado y exescolta del anterior gobernador Francisco Olvera Ruiz.

Con formación militar, tras culminar la pasada administración, Zimbrón López se convirtió en el director de ese instituto. Durante el anterior fin de semana, este diario trató de contactar al funcionario, sin conseguirlo.

De acuerdo con el expediente de la subprocuraduría especial para el caso Colosio, después del incidente del 23 de marzo de 1994, Zimbrón López fue reincorporado a la escolta personal de Raúl Salinas de Gortari, hasta octubre de dicho año.

Luego regresó al primer batallón de Policía militar del Cuerpo de Guardias Presidenciales, ya que era su adscripción original, en donde permaneció hasta el 29 de septiembre de 1995, fecha en que solicitó su baja del Ejército mexicano, al tener el grado de teniente de artillería.

Expediente

El hecho de que el teniente Miguel Ángel Zimbrón, quien formó parte de la escolta personal de Luis Donaldo Colosio durante la campaña, previamente estuvo comisionado en el cuerpo de seguridad de Raúl Salinas de Gortari y luego de la muerte del candidato regresó con Salinas, se ha prestado a múltiples interpretaciones, por lo que esa subprocuraduría (especial del caso Colosio) se abocó a investigar las causas de tal decisión, refiere el expediente.
Desde su declaración ministerial del 27 de abril de 1994, Miguel Ángel Zimbrón afirmó que había estado comisionado con Raúl Salinas de Gortari, como elemento de su seguridad personal.

En su ampliación de declaración del 28 de mayo de 1997, Zimbrón detalló: “que estaba comisionado a la sección séptima del Estado Mayor Presidencial, en la cual se le asignó como escolta del ingeniero Raúl Salinas de Gortari, recordando que el día en que se llevó a cabo “el destape” del licenciado Colosio como candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la presidencia de la República, el coronel Federico Antonio Reynaldos del Pozo lo llamó a través del radiotransmisor, indicándole que se presentara en la sección séptima del Estado Mayor para recibir órdenes”.

Al término del servicio como escolta el declarante se presentó con el coronel Reynaldos del Pozo, encontrándose también los tenientes Merín Sandoval, Herminio Hernández Gutiérrez, Martín Salinas Reyes, Hugo Muñoz Rangel y el mayor Cantú Monterrubio.

En esa ocasión el coronel Reynaldos del Pozo le indicó que todos los señalados formarían parte del equipo de seguridad del candidato como escolta personal, pero necesitaba pasar los currículums de cada uno al general Domiro García Reyes para que éste tomara la decisión final.

Al día siguiente se entrevistaron con el general Domiro, quien les indicó que formarían parte de la escolta del equipo de seguridad del candidato, por lo que el de la voz supone que el general ya había revisado los antecedentes de cada uno de los señalados y habían sido aceptados, haciéndoles saber que el jefe de la escolta sería el mayor Cantú Monterrubio, por lo que el deponente se integró a la campaña comisionado.

El coronel Reynaldos del Pozo y el general Domiro los trasladaron al domicilio particular de Colosio indicando sus funciones como escolta de éste, que posterior a la muerte de Colosio, el declarante por abril de 1994 regresó a la escolta personal del ingeniero Raúl Salinas de Gortari, que el declarante supone que fue elegido para formar parte de la escolta personal del licenciado Colosio debido a su experiencia.

Miguel Ángel Zimbrón también indicó que al enterarse Raúl Salinas de esa designación le dijo: “que lo felicitaba por esta nueva comisión, que debía echarle muchas ganas ya que era producto de su capacidad, pero que se diera cuenta que tenía una gran responsabilidad”.

Zimbrón precisó que durante el tiempo que participó en la campaña de Luis Donaldo Colosio, nunca rindió algún informe a Salinas de Gortari y aclaró que en una ocasión se entrevistó con Salinas de Gortari para solicitarle que continuara entregándole la compensación mensual de mil 200 pesos que le asignaba cuando formaba parte de su escolta personal, sin recordar cuál fue su respuesta.

De igual manera, explicó que en algunas ocasiones platicó con el entonces mayor Chávez Ramírez sobre cuestiones relacionadas con el trabajo.

El teniente coronel Antonio Chávez Ramírez refirió: “respecto a los comentarios relacionados con el trabajo del teniente Zimbrón, el de la voz desea aclarar que eran meros comentarios de camaradas que se suscitaban cuando se llegaban a encontrar en la sección séptima del Estado Mayor Presidencial, sin que esto se malinterprete, ya que el de la voz no pretendía obtener información sobre la seguridad en la campaña, sino simplemente platicar con Zimbrón.

Respecto a la incorporación del teniente Miguel Ángel Zimbrón a la escolta personal de Luis Donaldo Colosio, el general Domiro García Reyes manifestó que: “se hace por el conocimiento personal que tenía el dicente de cada uno de ellos, porque cuando estuvo en la sección séptima, los trató y como subjefe operativo veía su actuación en todas las actividades del presidente de la República”.

Al requerírsele que señalara específicamente, en el caso de Zimbrón López, qué es lo que se tomó en cuenta para incorporarlo como escolta de Luis Donaldo Colosio, respondió: “que como ya dijo anteriormente, le solicitó al coronel Federico Antonio Reynaldos del Pozo que seleccionara seis oficiales de la mayor capacidad para la incorporación a la escolta de Luis Donaldo Colosio.

En abril de 1994, Zimbrón López fue reintegrado a la escolta personal del ingeniero Raúl Salinas, por órdenes del entonces teniente coronel Rogelio Terán Contreras, entonces subjefe operativo de la sección séptima del Estado Mayor Presidencial, cumpliendo con esa comisión hasta octubre de 1994, toda vez que fue designado para asistir a un curso en la Escuela Militar de Aplicación de Armas y Servicios en la ciudad de Puebla, determinación de la Secretaría de la Defensa Nacional.

En virtud de que es una fase de adiestramiento de todos los oficiales, al término de ese curso, Zimbrón fue reincorporado al primer batallón de Policía militar del Cuerpo de Guardias Presidenciales, ya que era su adscripción original, en donde permaneció hasta el 29 de septiembre de 1995, en que solicitó su baja del Ejército mexicano, teniendo todavía el grado de teniente de artillería.

Respecto a la reincorporación del teniente Miguel Ángel Zimbrón a la escolta personal de Raúl Salinas, el coronel Rogelio Terán Contreras señaló: “ordené al teniente Miguel Ángel Zimbrón López que se reincorporara a la escolta personal del ingeniero Raúl Salinas de Gortari, por las necesidades del servicio, ya que cuando Zimbrón fue retirado de la escolta no se nombró a ninguna otra persona en su lugar, ya que no existía disponibilidad de personal y las escoltas del ingeniero Raúl Salinas de Gortari tenían que doblar turno.

“Que a pesar de que la imagen del teniente Miguel Ángel Zimbrón fue muy difundida en las noticias relativas al homicidio de Colosio por ser una de las personas que lo llevaba cargando herido, el de la voz no consideró en ningún momento que esto pudiera afectar su desempeño como escolta, ni siquiera por tratarse de Raúl Salinas de Gortari, ya que si hubiera sido escolta de cualquier otro funcionario también lo hubiera reintegrado.

En ese sentido, el Estado Mayor Presidencial señaló mediante oficio que no existen registros que indiquen que se haya designado algún otro elemento como sustituto o relevo de Miguel Ángel Zimbrón cuando éste pasó a integrarse a la campaña de Luis Donaldo Colosio.

Raúl Salinas de Gortari, en su declaración ministerial, indicó: “yo no sabía ni que se llamaba Miguel Ángel ni que fuera teniente, pero a esta persona que identifico como Zimbrón, recuerdo que en algún periodo prestó sus servicios como escolta en el grupo que me asignaban sin poder precisar las fechas. Ya que en este caso, como en todos los demás, el personal de escolta era asignado y retirado sin que se me comunicara nada.

“Incluso muchas veces eran retirados, después regresaban y nuevamente eran retirados, sin que se me diera ninguna explicación de estos movimientos. Pero veo que este señor Zimbrón, como lo muestran las reproducciones que me mostraron, formaba parte de la escolta de Luis Donaldo Colosio el día en que lo asesinaron.

“Yo no sé si el señor Zimbrón que me dio servicios de escolta en algún momento se llame Miguel Ángel Zimbrón López, pues es hasta esta fecha que me percato de su nombre completo, tal y como se me está leyendo, ya que como señalé anteriormente, nunca tuve trato directo con los miembros de la escolta. Mi trato era con el señor Antonio Chávez Ramírez.

“Por otra parte mi respuesta es sí, antes de esta diligencia yo supe que el señor Zimbrón formaba parte de la escolta de Luis Donaldo Colosio. Lo supe después del homicidio porque fueron públicas algunas de estas fotografías y ahí aparecía este señor Zimbrón. Quizá, sin poderlo precisar, el señor Chávez Ramírez me lo contó antes o también después del homicidio, pero no puedo decir nada preciso al respecto”.

Y agregó: “a mí nunca se me informó ni en este ni en ningún otro caso, la comisión a que era asignado el miembro que se retiraba del grupo que me daba escolta. No sé ni por qué ni cuándo fue retirado de mi escolta y no sé ni por qué ni cuando fue asignado escolta de Colosio. Creo que estas respuestas corresponden al Estado Mayor Presidencial, en estas decisiones yo no intervenía para nada”.

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