Exitoso estreno mundial de Arturo Pantaleón en la gala Para Mexicanos

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exitoso

Pachuca

La obra Concierto amerindio para corno y orquesta “Kapisch-Huisch-los ancestros” está dedicada a la memoria de su padre, el gran cornista Ezequiel Mendoza Hernández

El misticismo y las notas de música prehispánica fueron el ingrediente principal del Concierto amerindio para corno y orquesta “Kapisch-Huisch-los ancestros”, estreno mundial que Arturo Pantaleón presentó con la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (OSUAEH).
Previo a la actuación del cornista, la OSUAEH comandada por Gaétan Kuchta, interpretó Sarabanda para cuerdas con la presencia solo de los violines, violas y cellos. La pieza está dedicada a la memoria de Serge y Natalie Koussevitzky.
Luego, Arturo Pantaleón se unió a la orquesta para comenzar a tocar la obra que dedicó a la memoria de su padre, el gran cornista Ezequiel Mendoza Hernández, una pieza que dura 30 minutos y se compone de tres movimientos.
“El Mestizaje” con una simbiosis entre el sincretismo europeo y amerindio; el solista muestra en ese tramo de la obra las capacidades declaratorias del corno que evocan a los indígenas que en sus rituales ejecutan la caracola marina, plena fusión de elementos rítmicos indígenas que marcaron el mismo mestizaje.
En “Espíritu amerindio” la música comienza como un sagrado ritual indígena con sonidos ambientales provocados con el huehuetl, el teponaztli, las ocarinas, las vainas, los ayoyótes y la compañía de los instrumentos de viento, un vistazo a las épocas precolombinas.
En el último movimiento “Kapisch-Huisch-los ancestros” se presentan ritmos clásicos pero con una base similar al huapango, con una variación de cumbia, que da el mestizaje total.
Después del intermedio continuó Chapultepec de Manuel M Ponce, según el musicólogo Ricardo Miranda “es la primera de sus grandes partituras orquestales y en ella el impresionismo musical alcanza uno de sus puntos culminantes dentro del repertorio mexicano”.
La orquesta tomó el rumbo hacia la Revolución mexicana, cuando hizo que el público regresara a 1910 con las piezas Adiós Mariquita Linda, La Adelita y La Valentina, todas de Manuel Enríquez, obras populares en estas fechas.
La OSUAEH regresará el próximo viernes y tendrá de huésped a Mark Kadin, uno de los directores de orquesta más importantes de Ucrania.
Posteriormente, la orquesta cerrará el ciclo “Los grandes conciertos” con Fernando Mino como solista invitado, en la recta final de la segunda temporada “Noches de orquesta, volaremos sin movernos”.

El concierto

  • Concierto amerindio
    para corno y orquesta “Kapisch-Huisch-los ancestros” se compone de tres movimientos y dura 30 minutos
  • Previo a la actuación
    del cornista, la OSUAEH comandada por Gaétan Kuchta interpretó Sarabanda para cuerdas
  • La orquesta tomó
    el rumbo hacia la Revolución mexicana, cuando hizo que el público regresara a 1910 con las piezas Adiós Mariquita Linda, La Adelita y La Valentina

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