La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), en aras de la internacionalización, se convirtió en la primera institución académica de nivel superior en participar en un proyecto en el que, a través de la empresa Aplicaciones Extraordinarias Aeroespaciales (Aexa), enviará muestras de coberturas electroquímicas con el fin de estudiar y difundir sus efectos en el espacio

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La gestión Garza

Luego de 149 años de su creación, el nombre de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) estará en el espacio exterior, un logro que se cosecha tras las gestiones encabezadas por el rector de la máxima casa de estudios de la entidad, Adolfo Pontigo Loyola.
“Para nosotros es motivo de orgullo y satisfacción y yo refería que todas las personas de la comunidad no pierdan su capacidad de asombro en función del crecimiento que ha tenido la institución; hoy por hoy es recurrente que la universidad tenga ese tipo de reconocimientos y posibilidades”, comentó en una entrevista especial a este medio.
El convenio de colaboración, dijo, posiciona al país por primera vez en la estación espacial, única en su tipo; además de poner en una posición de privilegio, en donde el área de ciencias de la tierra y materiales y el Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI), en representación de las 60 mil personas que conforman la comunidad de la UAEH, tienen la posibilidad de llevar un experimento a esa estación.
“Lo que es alentador es que en un universo en el que existen, en América Latina, más de 10 mil instituciones de educación superior; estas agencias hayan tenido la deferencia de voltear a vernos”, subrayó agradeciendo a Aexa, Alpha Space y la NASA.
Manifestó que el que esas instituciones se hayan decantado por la UAEH tiene un gran significado y no es una casualidad, sino una causalidad.
“Entendimos y asumimos que a partir de 2011, esta universidad iba a caminar como lo está haciendo, para lograr en un Plan de Desarrollo Institucional (PDI), que consta de cuatro administraciones de seis años, se posicione entre las mejores 500 instituciones de educación superior que aglutina el Academic Ranking of World Universities (ARWU), que es el top de las universidades en este planeta.”
Anteriormente, el esquema y la visión de tener intercambios académicos y firmar convenios era limitada, pero a través del área de vinculación y ahora, particularmente de la dirección de relaciones internacionales se han estado alentando esos acuerdos.
“Nos ha quedado claro la importancia de tener resultados para que las universidades que están en el top volteen a verte y les interese firmar un convenio contigo, esto empezó desde el momento que nos quedó claro que la universidad tenía que caminar de acuerdo a los tratados internacionales que regulan el crecimiento académico de cualquier institución.”


En una apuesta por esos convenios internacionales por parte de la UAEH, y justo cuando el gobierno de Estados Unidos abre un organismo como la NASA para la iniciativa privada y esta a su vez abre las puertas a las universidades públicas con reconocimientos, indicadores y buenos resultados como la UAEH, que la hacen visible a nivel mundial.
“Empezamos a tener el vínculo con el personal de Aexa y a través de su presidente Fernando de la Peña y de Stephanie Murphy nos acercamos para participar, salió una convocatoria donde se abrió la posibilidad de que estudiantes con cierto perfil y promedio pudieran realizar una estancia de dos semanas.”
Fue entonces cuando Mitzi Cruz Quijano y Jahel Ramos Vite representaron a la UAEH en el Programa aeroespacial internacional (IASP, por sus siglas en inglés). Luego, hace ocho meses las acciones emprendidas en ese vínculo se reforzaron y condujeron a la firma del convenio.
“Yo celebro que el ICBI, a través de sus académicos puedan participar en este proyecto y diga ‘adelante’, estamos en posibilidad, tenemos dentro de las líneas de generación y aplicación del conocimiento, una parte en donde podemos desarrollar el experimento que después podría ser utilizado para dispositivos aeroespaciales, esa es la universidad de hoy.”
Cabe destacar que ese logro impacta en el área académica de ciencias de la tierra y los materiales, sus investigadores, cuerpos académicos y, por ende, en toda la institución académica.
“El truco para lograr esto es el trabajo, eso es lo que hacen nuestros investigadores cada cual desde sus áreas, es una inmejorable oportunidad y sobre todo es un momento histórico en la vida del país, del estado e inobjetablemente de la universidad, llega en un momento en el que estamos a días de celebrar un aniversario más de la historia de la universidad”, finalizó.

Para nosotros es motivo de orgullo y satisfacción y yo refería que todas las personas de la comunidad no pierdan su capacidad de asombro en función del crecimiento que ha tenido la institución; hoy por hoy es recurrente que la universidad tenga ese tipo de reconocimientos y posibilidades”

Adolfo Pontigo Loyola
Rector

  • La información

científica recopilada representa un abanico de oportunidades en el desarrollo de protocolos de investigación, procedimientos, procesos de fabricación, normatividad, evaluación y desarrollo de nuevos productos, que son requeridos en la industria electrónica, mecánica, aeroespacial, galvanoplástica, entre otras

  • La posición RAM

es una de las cuatro alternativas para realizar estudios

  • El rector de la UAEH

Adolfo Pontigo Loyola visitó la NASA para formalizar un convenio de prácticas profesionales con Aexa

El inicio del viaje

La Estación Espacial Internacional (EEI) se encuentra a 400 kilómetros de la Tierra y es un centro de investigación en la órbita terrestre, cuya administración, gestión y desarrollo está a cargo de la cooperación internacional.
En el complejo se encuentra el proyecto MISSE (Materials international space station experiment) o lo que es lo mismo el experimento de materiales en la Estación Espacial Internacional; se trata de una serie de experimentos colocados en el exterior del complejo con el objetivo de identificar los efectos de la exposición de larga duración en materiales al duro entorno espacial.
El módulo MISSE era operado solo por la NASA, sin embargo, recientemente se abrió a una empresa particular que permitió a diferentes países participar en las investigaciones con sus propuestas.
En ese sentido, México será el primer país de América Latina en usarlo, por lo que Aexa (Aplicaciones Extraordinarias Aeroespaciales) y la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) firmaron un convenio que permitirá colocar materiales en el módulo para estudiar su comportamiento en el entorno espacial.
Fue en noviembre cuando Aexa y la UAEH firmaron el convenio que permitirá, entre otras actividades, enviar una muestra a la misión MISSE 10 para probar recubrimientos generados electroquímicamente con el fin de estudiar los efectos estructurales y de desempeño en condiciones extremas. El conocer ese tipo de efectos permitirá diseñar nuevos materiales que incluso podrían ser utilizados en vehículos espaciales.
Libre por convicción Independiente de Hidalgo platicó vía telefónica con José Ángel Cobos, investigador de cátedras Conacyt en la UAEH, quien explicó a detalle lo que la institución académica hidalguense realizará para la estación espacial.
“Fuimos invitados por la firma del convenio que se hizo con Aexa, se nos invitó por parte del Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI); participamos en el proceso de selección y enviamos nuestra propuesta científica, fue recibida por las dependencias universitarias, quienes a su vez lo mandaron a Aexa y posteriormente a la empresa Alpha Space.”

Una vez que las empresas evaluaron los proyectos, se hizo una reconsideración para seleccionar la que será enviada.
El proyecto consiste en el envío de una muestra de seis láminas de acero, de las cuales cinco fueron recubiertas con diferentes metales y una de acero inoxidable sin recubrir. Esos recubrimientos son usados para evitar la corrosión, dar acabados ornamentales o mejorar las propiedades mecánicas y químicas del metal sustrato sobre el cual se colocan. Los compuestos que serán evaluados son cobre, plata, cobre plateado, níquel y latón. Todos fueron depositados sobre acero inoxidable utilizando técnicas electroquímicas.
De acuerdo con el investigador, los recubrimientos cambiarán las propiedades superficiales de los materiales recubiertos. Estos son utilizados de manera común en la Tierra con distintas aplicaciones, sin embargo, algunos son utilizados en el espacio.
La propuesta fue presentar distintos recubrimientos metálicos generados electroquímicamente, los cuales ya tienen un historial muy amplio de estudio en la Tierra, pero no en condiciones de microgravedad. Con ello se espera poder realizar un comparativo e identificar cuál será el efecto de esas condiciones en los tipos de recubrimientos que se enviarán.
El estudio de recubrimientos es de gran importancia en el ámbito industrial debido a que se requiere el desarrollo de nuevos materiales que puedan ser aplicables a condiciones extremas y que cuenten con un buen desempeño que permita abatir costos. Por lo que la investigación básica es primordial, pues permite innovar en el diseño de materiales.
“Aquí hay mucho trabajo institucional, están involucrados Rafael Cravioto Torres, director de relaciones internacionales e intercambio académico; Óscar Rodolfo Suárez, director del ICBI; Márius Ramírez Cardona, jefe del área académica de ciencias de la tierra y materiales, y por supuesto Víctor Esteban Reyes, líder del cuerpo académico y responsable del laboratorio de procesos electroquímicos.”
Durante ese tiempo y hasta el lanzamiento continuarán realizándose pruebas para evaluar qué características tendrá o si puede soportar las condiciones exteriores, esto último a partir de que la NASA realice una exposición con condiciones similares pero de forma artificial.
Asimismo, los recubrimientos serán evaluados después de la exposición a las condiciones ambientales de la posición RAM en el espacio. Además, una muestra testigo se mantendrá en la Tierra durante el mismo periodo del experimento, lo que permitirá diferenciar los efectos de las condiciones de exposición sobre los recubrimientos y el acero inoxidable.
“Vamos a exponer las muestras a condiciones ambientales extremas, como dilatación y contracción térmica, exposición a oxígeno molecular, radiación de alta energía y microgravedad para evaluar el efecto y qué es lo que le va a pasar a las láminas con el recubrimiento metálico, lo que esperaría es que los materiales que sean más débiles tengan un desgaste mayor, que exista una corrosión por erosión o quizá de otro tipo; por lo que tendremos que hacer algunos análisis para ver cómo se degradó la superficie con la técnica de la microscopía electrónica de barrido.”
El equipo de investigación está conformado por José Ángel Cobos, Víctor Reyes Cruz y María Aurora Veloz, todos adscritos al área académica de ciencias de la tierra y materiales del ICBI; más cinco estudiantes: Grisel Gallegos Ortega, Ingrid Meza Pardo y Miguel González López, los tres del doctorado en ciencias de los materiales; Miguel Castillo Rojas de licenciatura que realiza su estancia en la institución y Quinik Reyes Morales, maestro en ciencias que colabora de manera temporal.
“La probabilidad de que nos cayera a nosotros el proyecto era muy pequeña, hablando en probabilidades, sin embargo todas las posibilidades se dieron y en el momento en que nos dicen que querían la propuesta al día siguiente no dudamos en decir, ‘perfecto, te la envío’, tenemos la capacidad, las condiciones técnicas, el personal, eso habla de la calidad del trabajo que estamos desarrollando en la universidad.”
En ese sentido, subrayó la importancia de destacar el trabajo de los alumnos que han participado en todo momento enfocados en el proyecto bajo la supervisión de los investigadores.


“Esto es algo realmente maravilloso para nosotros, es como haber logrado un sueño, no solo desde el punto de vista científico, sino también personal; es muy gratificante para todos nosotros, es el primer proyecto que sube de México; para Hidalgo y para la universidad es un gran logro.”
La muestra se encontrará girando alrededor de la órbita terrestre a 28 mil kilómetros por hora y regresará en un año para su análisis.

Aspectos

  • Los alumnos de la UAEH
    podrán realizar prácticas profesionales en dos módulos; el primero en Aexa México y el segundo en Houston, Texas, en Estados Unidos, a través del Programa aeroespacial internacional (IASP, por sus siglas en inglés)
  • Antes del convenio,
    Mitzi Cruz Quijano y Jahel Ramos Vite, estudiantes de la licenciatura en geología ambiental, representaron a la Autónoma de Hidalgo en el programa IASP
  • El acercamiento
    entre instituciones permitió que alumnos del ICBI participaran en las becas del Programa de prácticas profesionales del Lunar and Planetary Institute (LPI) 2018

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