Finalmente, cinco personas murieron tras el derrumbe en una mina de mármol ubicada en la localidad Dengantzha, en Francisco I Madero. Ayer, autoridades de los tres niveles de gobierno decidieron dar por concluidas sus labores de rescate luego de intentar salvar alguna vida debajo de los escombros. Sobre las causas del derrumbe, estas aún serán analizadas por las autoridades. No obstante, investigadores del área académica de ciencias de la tierra y materiales de la UAEH ya apuntan hacia dónde están las razones de la desgracia. Descubrieron algo que es simple para alguien que es especialista: no hay condiciones de seguridad en el yacimiento, el cual es explotado por mineros que no tienen preparación ni conocen la metodología para hacerlo. Martín Reyes Pérez, profesor investigador del área de ciencias de la tierra, dijo que esas minas deben tener un plan de minado, es decir, un método que garantice seguridad al momento de extraer el mineral. La forma como se hacía la extracción en Dengantzha era, como popularmente decimos, “al ahí se va”. Las consecuencias ya las conocemos: una desgracia que cobró la vida de cinco personas. Si bien era una mina que era aprovechada por ejidatarios, los gobiernos tienen la obligación de supervisar, dado que hay un permiso para sustraer los minerales. Es decir, atrás de esta tragedia hay una omisión. Como regularmente sucede… De filón. Una luz se asoma al caso del empresario Manuel Castro Mercado, preso de manera irregular desde 2012. Lo anterior, luego que la comisión de gobernación, puntos constitucionales y de justicia del Congreso de la Unión ratificó su inocencia al encontrar que fue víctima de un proceso penal desvirtuado por las autoridades judiciales de Hidalgo. ¿Algún parecido con el proceso contra la tesorera de la UAEH? Tarde o temprano se hará justicia.

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