Exponen obra de Frida Bulos en Veracruz

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MIREIA MENDOZA NOLLA
Pachuca

Desde el 28 de junio y hasta agosto, la obra de la fotógrafa y académica del Instituto de Artes (IA) Frida Bulos se expone en la Fototeca Juan Malpica Mimendi, ubicada en el centro histórico de Veracruz y perteneciente al Instituto Veracruzano de la Cultura, espacio que acoge y expone tanto fotografías históricas como contemporáneas.
Bajo el título Minas de luz y plata, y llevada hasta tierras veracruzanas por invitación expresa del director de la fototeca Manuel Salinas Arellano tras haberse mostrado ante el público por primera vez en 2017, la exhibición, inaugurada ante decenas de espectadores, presenta 15 obras trabajadas a partir de la técnica Van Dyck sobre rebozos y a través de las cuales la fotógrafa hidalguense ha buscado, en sus propias palabras, ponerle cara a su relación con otras personas, en este caso con otras mujeres, explicando que la base de ese trabajo ha sido la voluntad de plasmar lo que alguien deja en ti y lo que tú dejas en otra persona.

La técnica empleada debe su nombre a su asociación con la característica gama de tonos cafés y sepias, recurrentes en la obra del célebre pintor flamenco Anton van Dyck, y usa sales de plata como base del proceso alquímico seguido. El soporte elegido, el rebozo, está ligado a la sensación de abrazo, de protección y de caricia que esas prendas transmiten a la autora, vinculado ello al afecto hacia las personas homenajeadas en cada una de las piezas, además de ser un elemento mexicano y femenino convertido en símbolo ancestral.
Asimismo, el rebozo cubre y descubre, estableciéndose a partir de eso una analogía con el tipo de obras presentadas en las que cada imagen muestra cómo la interacción con los otros deja una huella y crea una nueva identidad.

Tal y como se desprende del texto de sala realizado por Ángela Galindo, con esa colección Bulos pretende explorar el mundo femenino a través de lo que se ha definido como una mirada personal, incisiva y nada complaciente, ello jugando con la fusión de dos imágenes que dan lugar a una tercera que contará una historia por sí sola, trasmitiendo la idea de que al relacionarnos con otras personas se da un intercambio de esencias que nos va transformando, toda una fusión inquietante al entrever en una nueva imagen los dos rostros que dieron origen a esta última y que conllevan toda una historia, todo un discurso visual.
Por otro lado, el título de la exposición juega con los elementos de la misma, partiendo del doble sentido de la palabra “minas”, puesto que además de significar el lugar de donde se extraen minerales, en países como Argentina hace referencia a las mujeres, conceptualizando así la idea de lo femenino en una constante mutación e incluyendo las palabras “luz” y “plata” como esenciales en este proceso creativo.

En palabras de Galindo, “con Minas de luz y plata entramos de lleno al mundo de Frida Bulos, a ese imaginario creativo que produce en quien lo observa sensaciones diversas, del mismo modo que la interacción con los otros transmuta a quien la vive”.
La fotógrafa originaria de Mineral del Monte comentó que en esas obras mezcló su retrato con los de otras mujeres que han sido fundamentales en su vida. “Todos aquellos a los que conocemos nos dejan una huella y nosotros en ellos”, manifestó, compartiendo además que la colección se desprende de un ensayo más amplio que lleva tiempo trabajando, titulado Las mujeres que soy.
En cada obra se encuentra la imagen de Bulos con una fusión de las mujeres que son o han sido importantes en su vida y han influido en ella y viceversa, como su abuela y su mamá. “Encontrarán la cara de la relación con esas mujeres; se van a encontrar con signos de su deterioro, de quiénes son, qué nos hace fuertes: es un trabajo de mujeres para mujeres”, sentenció la artista.

Este 2018 ha resultado más que fructífero para la artista visual, puesto que en marzo fue reconocida en el 78 Salón Internacional de Fotografía de Japón, que organiza anualmente The All-Japan Association of Photographic Societies en colaboración con el relevante periódico japonés The Asahi Shimbun, contienda artística en la que, con la obra Lula, que además sigue la misma línea temática que el conjunto Minas de luz y plata, la mexicana logró figurar entre las 131 obras ganadoras de las 9 mil 210 fotografías de profesionales del lente de 40 países.
Asimismo, siguiendo con la racha de reconocimientos profesionales, Bulos se hizo acreedora de una mención honorífica en junio en el Concurso de Fotografía Intervenida “Refiguraciones 18/68” con la obra A tiempo, certamen articulado desde la Ciudad de México por la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL); en ese caso, la fotógrafa reconocida destacó entre otros 119 artistas y aficionados a la fotografía de ocho países.

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