En días pasados se dio a conocer la participación de la empresa Facebook con la facilitación de datos personales para influir en las elecciones donde Donald Trump resultó ganador. Pero de qué se espantan, cuál es el drama, lo han hecho siempre, solo que ahora como son ellos si es escándalo. El uso de Facebook para campañas masivas no es nuevo, pero si discrecional a quién pueda pagar.

Desde esa plataforma digital se han implementado las campañas más bajas ética y moralmente financiadas por el gobierno estadunidense contra los países que no se alinean a sus mandatos o representan un peligro para sus intereses capitalistas. Ese es el caso de Venezuela y su Revolución bolivariana, atacada masiva y copiosamente en la red social, con noticias falsas, imágenes truqueadas, videos editados sobre la realidad que los gringos necesitan hacer llegar a la opinión mundial para justificar el bloqueo brutal contra el pueblo de Venezuela. De igual forma contra Cuba, contra las FARC y el proceso de paz en Colombia, y en lo general contra cualquier grupo, país o ideología que considere una amenaza para el capitalismo.
La censura y la doble moral en Facebook también ha alcanzado al arte, como la censura de desnudos artísticos, pero no de la pornografía o la violencia de género. Hasta las conductas pasan por el rasero de la moral perversa de los administradores de Facebook. En meses pasados fue bloqueada la página del Movimiento de Muralistas Mexicanos (MMM) con el argumento, y respondiendo a una denuncia de alguno de sus detractores, que señalan el perfil como “falso” ya que no corresponde a una persona sino a una organización, el MMM tuvo que reorganizar sus perfiles y páginas para poder seguir en línea. Pero las denuncias a una supuesta página de las Fuerzas de Defensa de Israel por promover la violencia contra los pueblos árabes no tienen efecto y si recomiendan en sus cláusulas: “…No te vengues”.

La mayoría de las personas que publican contenido ofensivo pretenden provocar una reacción, por lo que no seguirles el juego puede disuadirlas de mostrar ese tipo de comportamiento en el futuro. Habla con alguien. Pídele ayuda a un amigo, familiar o docentes que comprenda la situación por la que estás pasando. Si sientes que corres un peligro inminente, ponte en contacto con las autoridades locales. Puedes imprimir o tomar capturas de pantalla de las publicaciones de Facebook, en caso de que necesites compartirlas más adelante. O sea, “oiga autoridad local, unos sujetos vestidos con uniforme verde olivo y kipá en la cabeza le están disparando a niños palestinos en la franja de Gaza”.

El secreto a voces y de las teorías de conspiración, de que Facebook fue creado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), no esta tan alejado de la realidad, al menos sí es de utilidad para los servicios de inteligencia, es una herramienta ideal para esos que no representa un gran esfuerzo ya que son los propios usuarios de las redes los que hacen el trabajo sucio para que los espíen: nombres, amigos, lugares, imágenes, perfiles, actividades, agendas, ubicaciones en tiempo real, patrones conductuales, etcétera. Es decir, los departamentos cibernéticos de las áreas de inteligencia en todo el mundo tienen la mesa puesta con la herramienta ideal y más aún, como se acaba de comprobar, tienen acceso a los datos personales que la empresa supuestamente protege. Ya no hay que invertir tanto en agentes de campo sino en analistas.

Pero no es la única empresa a través de la cual nos vigilan. Por ejemplo, Walmart se instala en la base de datos de tu computadora y vigila todos tus movimientos, conductas de navegación; te genera un perfil como potencial consumidor, que va desde el estado de tus ingresos hasta tus gustos. A través de sus credenciales y tarjetas como las que se utiliza en sus filiales de Sams Club, tienen en sus manos prácticamente tu hoja de vida. Y así la lista de empresas es larga, las aplicaciones para tabletas electrónicas y celulares solicitan acceso a contactos, imágenes, ubicaciones y talla de calcetines para que se puedan descargar, ni siquiera es opcional. Esto sin mencionar la cantidad de programas que se dedican a recopilar información de tu base de datos como el Genius que te atiborra de anuncios después de escanearte y, que a decir de técnicos de Mac, fue fabricado por el Mossad y empresas Israelís.

Así que, el uso de datos personales no es confidencial, pero depende de nosotras y nosotros de qué, a quién y cómo los proporcionamos, tal vez lo mejor sea aprender a navegar en la “Internet profunda” o “Deep web” donde muchas de esas empresas no te pueden rastrear.

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