Las sandeces de los últimos días han reducido las expectativas más pesimistas. El herradero es ya infame. Ahora la corrupción se anida en todas partes. Hasta en el manoseo del gasto social en sus renglones más sensibles y agraviantes. El asunto no es que el régimen vaya a terminar mal, lo que pasa es que nunca empezó bien.

Enfermos de ortodoxia hipócrita, esbirros de la violencia, los sicarios actuales de la pluma no son ideólogos, ni capitanes de empresas culturales, ni mucho menos vacas sagradas. Simplemente son montoneros agachados ante ignorantes. El régimen nació muerto. Nido de víboras, sepulcros blancos.

Los sicarios López-Gatell, Taibo II, Layda, Ackerman, Fernández Noroña, Epigmenio Ibarra, Bejarano, Padierna, son lo mismo. Un hato de lambiscones. De todos no se hace uno. Asesinos de reputaciones, políticos chatarreros, revoltosos, inservibles, vividores cancheros de todas las nóminas gubernamentales.

La puntilla: la Universidad de Washington calcula que para enero, el pésimo manejo de la pandemia arrojará 41 millones de mexicanos contagiados por el coronavirus. Los organismos internacionales calculan una depresión económica sin paralelo, de la que no podremos librarnos en toda la década.

Excepto las “mañaneras”, nada hace la 4T

El lenguaje insulso del pleito callejero, las puñaladas traperas contra cualquier inversionista revelan el cierre de 500 mil empresas empleadoras. La guerra demencial contra cualquier empresario que no sea del grupito Slim o de los concesionarios que cenaron en Washington con Trump es un hecho.

En esa cena, donde fueron los bon vivants del aparato, donde no estuvo uno solo de los emprendedores que pudieran aprovechar los términos del nuevo tratado comercial, se marcaron los límites de los remates del patrimonio soberano, los confines de la sumisión.

Aquí en el rancho grande no funciona nada. Ni una idea, menos un empleo, una obra nueva, una escuela, una carretera, un hospital, simplemente nada. Todo se reduce a acatar las mañaneras. Los secuaces se encargan de reportar a todo aquél que no obedezca el fervorín. Seguro será amenazado y ejecutado sin remedio.

Las obras faraónicas truenan todos los días.La refinería de Dos Bocas es imposible. El Tren Maya está agonizando, es un proyecto insensato y burlón. La central avionera de Santa Lucía es ya desde ahora un cadáver insepulto. El presupuesto todo es solo una quimera. El congelamiento de cuentas para los adversarios toma tintes de pamba escolar.

René Bejarano, otra vez en la arena pública

El impresentable de los videos de las ligas está de regreso, ahora jefatura la idea de una nueva Constitución reeleccionista y chafa que será la cereza del pastel de los festejos de diciembre como la obra máxima de la cuarta transformación. Ése va a ser resultado, porque en el ADN del “caudillo” no existe el tema de la renuncia. El ideólogo Bejarano será de nuevo la cabeza de turco. A él le encanta.

Por lo pronto, confecciona el nuevo padrón de votantes, a base de credenciales de elector de menesterosos y de necesitados. Todo aquél que quiera comprar leche y alimentos populares a menor precio en las colonias marginadas, tiene que caerse con su cuerno: entregar a esos mercachifles la copia de la credencial de elector, aunque después seguramente vote por otros.

Puro cuento el complot contra Sheinbaum

La vesania, esa demencia furiosa del “caudillo” de Palacio Nacional, es la abanderada de todas las tragedias que se empollan. Preside la depresión total. Se le acaba el dinero en sus fantasías electorales y lanza a sus mastines a la extorsión, al chantaje fiscal de las fotografías de los domicilios de contribuyentes, a la cacería de brujas de la justicia vendida.

Vienen tiempos inéditos y acontecimientos inimaginables. Los caprichos empobrecedores acabarán con la recaudación, con la inversión y con todo aquello que todavía esté a buen resguardo, es decir, mal acomodado para la óptica de los destroyers de petate.

Mientras, hay que justificar el fracaso de la comandanta Sheinbaum, precandidata preferida, victimizándola ante el pueblo con un supuesto complot para asesinarla. Puro cuento. Pero el pueblo bueno y sabio todavía se traga los pasquines del complot.

Los videos de Pío silenciaron los de Lozoya

Hay que demonizar al adversario, destruir a todo aquél que quiera hacer bien las cosas. Avasallar con denuncias mañaneras a los gobernadores panistas para que acaben soltando las plazas y los votos. Rescatar los cadáveres de los mineros de Pasta de Conchos, no por justicia, sino para limpiar el socavón que ahora producirá carbón para el combustóleo contaminante, para el trenecito chu chú de la península yucateca, para combatir las energías renovables y limpias.

La fiera se ceba con los menos protegidos y con los indefensos. Azorrillado por los videos de Pío, cierra la boca en el circo de Lozoya, suelta y exonera a Osorio Chong. Cuando ya no puede, la fiera descarga todo el peso del Estado sobre el Costeño, un cómico que se atrevió a decirle unas cuantas verdades en tono de burla. Inaudito.

www.indicepolitico.com
pacorodriguezjournalist.com
@pacorodriguez

Comentarios