Los temas que ha impulsado la actual administración estatal los conocemos de sobra: la denominada lucha contra la corrupción (que se ha centrado en la gestión del exgobernador Francisco Olvera), la política de atracción de inversiones (rubro que más se ha presumido gracias a que se rebasó la meta inicialmente propuesta) y una estrategia para racionar o adelgazar el gasto operativo en el gobierno, que empezó con el despido de decenas de trabajadores, así como una modificación a su ley orgánica. Estos han sido los temas que ha llevado y traído el gobernador durante su primer año de gobierno, aunque el propio mandatario reconoce que no es posible cantar victoria. Y los mismos diputados locales expresaron ayer cuáles son los grandes pendientes de este gobierno. La falta de inversión, por ejemplo, en las regiones Huasteca y Valle del Mezquital. También la inseguridad que ha trastocado la relativa tranquilidad de las principales ciudades hidalguenses, incluida la capital, Pachuca, que ha sido la más castigada, por ejemplo, en robo a casa-habitación, negocios e incluso a transeúntes. El mismo gobernador, en un encuentro improvisado con directivos de medios de comunicación, reconoció que le ha faltado invertir en infraestructura, lo cual atribuyó a los drásticos recortes que hubo para este año. El primer año del gobernador Omar Fayad cerró ayer. La última opinión la tienen los ciudadanos. De filón. El pasado lunes las dirigencias nacionales del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano avalaron la construcción de un frente ciudadano por México, que ayer se registró formalmente ante el Instituto Nacional Electoral (INE). Se trata de una tercera vía que aspira a construir un gobierno de coalición y que no se quedará solo en una coyuntura electoral, tiene vigencia hasta 2024. Suena, al menos, interesante.

Comentarios