Desde el pasado miércoles entraron alrededor de 500 policías de los estados de Guerrero, Puebla, Sinaloa, Ciudad de México y el propio Hidalgo a territorio estatal con el fin de combatir la criminalidad en puntos críticos. Este comando multiestatal responde a una estrategia que echó a andar la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) para enfrentar la inseguridad en aquellos municipios con altos índices de criminalidad. La diferencia con cualquier grupo de policías, es que este comando denominado Fuerza Conago es de élite, lo que, en teoría, debe dar mejores resultados. El esfuerzo debe reconocerse pues al menos los gobernadores estudian qué acciones emprender para reducir la delincuencia en sus territorios. El problema, según analistas y algunos legisladores que cuestionaron la estrategia, es que tiene un resbaloso sustento legal. De acuerdo con el jefe del área académica de derecho y jurisprudencia de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Roberto Wesley, es imperativo que la ciudadanía conozca el convenio que sustenta esta acción para determinar “si la estadía de la Fuerza Conago con elementos policiacos de otras entidades viola o no la constitución y los derechos de los habitantes”. Según el experto, el hecho de que policías de otros estados patrullen la zona podría ser considerado inconstitucional porque se estaría violando la soberanía de los estados. Pero además, los ciudadanos de los estados deben saber que habrá otros órganos policiacos y cuál es su función, de lo cual se tiene conciencia al saber los alcances del convenio. Esto, hasta el momento, no ha sucedido y por tanto la ciudadanía ignora los alcances de esta acción policiaca. Quizá por eso el descontento en Tulancingo tras las primeras acciones de este comando de élite. Los gobernadores de la Conago, y por supuesto el de Hidalgo, deben revisar que estas acciones estén bien sustentadas en la ley. De lo contrario, podríamos ver naufragar esta acción y quedar como mera faramalla. De filón. Después de 18 días de abierta la convocatoria para elegir al fiscal anticorrupción, apenas este viernes por la mañana ocurrió el primero registro. Otra muestra más de que los legisladores, los políticos, van en una pista y en otra, muy diferente y alejada, el ciudadano de a pie.

Comentarios