La crisis política ocurrida en el Congreso del estado de Hidalgo es consecuencia de un berrinche del gobernador Omar Fayad Meneses, quien ha procedido con autoritarismo, acusó el presidente de la junta de coordinación política (Jucopo) de la Cámara de Diputados, Mario Delgado Carrillo.

“Omar (Fayad) no ha entendido o no quiere entender que Morena ganó las elecciones y que es mayoría en el Congreso de Hidalgo, esa es una realidad que otros gobernadores priistas han asumido con civilidad”, refirió Delgado Carrillo, también coordinador de la diputación federal del Movimiento Regeneración Nacional.

“¿Qué opinión te merece el actuar del gobernador Omar Fayad en el conflicto que se registra en el Congreso del estado de Hidalgo, donde incluso la fuerza pública ha intervenido porque los diputados del Partido Revolucionario Institucional se niegan a admitir que un diputado de Morena presida la Junta de gobierno?”, pregunté a Mario Delgado el pasado 12 de septiembre.

“Lo de Hidalgo debe ser considerado un escándalo nacional, es un escándalo nacional porque no es posible que mientras otros gobernadores priistas, como Alfredo del Mazo en el Estado de México, hayan aceptado con civilidad y altura política que Morena ganó la elección, que es mayoría en varios congresos locales”, respondió el presidente de la Jucopo.

Y en similar posición a la del gobernador Omar Fayad Meneses instaló a la gobernadora del estado de Sonora, Claudia Pavlovich Arellano, quien logró reformas en la Constitución del estado favorables a su mandato mediante el mayoriteo de los diputados del PRI.

“Los dos no quieren aceptar la mayoría de Morena, que es una realidad; se resisten (Omar Fayad y Claudia Pavlovich) a admitir que su partido perdió mayoría en varios congresos estatales como en el Congreso de la Unión. En cambio, hay otros gobernadores que lo asumieron”, refirió.

No es posible, continuó, que Omar Fayad actúe de esa manera, “es un autoritario, hizo berrinche porque el PRI se fue al tercer lugar y por eso ha procedido como hemos visto, ha provocado actos que son escándalo nacional, sí, un escándalo nacional”, insistió Mario Delgado la mañana del pasado miércoles, en un desayuno con reporteros que cubren la fuente de la Cámara de Diputados.

Así, horas antes de que concluyera la crisis política iniciada en el Congreso del estado de Hidalgo, el pasado 31 de julio cuando la mayoría priista en la entonces 63 Legislatura hizo enmiendas a la Ley Orgánica del Congreso hidalguense, mediante una maniobra en la última sesión ordinaria del periodo de sesiones, pero en una sede alterna a la que no se admitió acceso público e incluso contó con resguardo de la Policía estatal.

El pasado miércoles, finalmente el doctor Humberto Veras Godoy fue elegido presidente de la junta de gobierno del Congreso estatal, cargo que desempeñará durante un año para luego ser relevado por un diputado del PRI, en el segundo año de la legislatura; en el tercer año asumirá la presidencia un diputado del PAN.

Ayer, a las 10 horas fue citado el pleno camaral a la sesión ordinaria, la primera formalmente de esta 64 Legislatura, a la que fue invitado el gobernador Omar Fayad Meneses, a quien Mario Delgado responsabilizó de ese que calificó “escándalo nacional” por inmiscuirse en asuntos que competen al Poder Legislativo.

Y es que, entre las reformas aprobadas por la pasada legislatura, ya de salida, se determina que la presidencia de la junta de gobierno sea rotativa entre las tres fuerzas políticas con mayor número de diputados, mediante un acuerdo por consenso entre los líderes de los grupos parlamentarios, situación que favorece a Morena por contar con la mayoría de los 30 legisladores locales, es decir, 56.6 por ciento.

Pero, el pasado 4 de septiembre, previo a la sesión de instalación del Congreso, los coordinadores de las bancadas del PRI, PAN, PRD, PES y PT se reunieron para tratar el tema de la integración de la junta de gobierno. Los representantes de esos partidos respaldaron que el Revolucionario Institucional ocupara la presidencia el primer año, Acción Nacional el segundo y Morena el tercero, cuando ello contraviene a la enmienda hecha a la Ley Orgánica.

Nueva Alianza votó en contra y Morena no estampó su firma en ese acuerdo que el PRI pretende se vote por el pleno para que sea oficial. La reforma de marras fue hecha a modo, en la consideración de que el PRI ganaría la elección y estaría, en consecuencia, en posibilidades de mantener el control de las áreas centrales del Congreso, en especial aquellas que tienen que ver con los dineros.

Así, cuando se celebró la sesión de instalación para que los diputados rindieran protesta formal, se eligió al presidente e integrantes de la mesa directiva para septiembre.

Humberto Veras Godoy, coordinador de la bancada de Morena, fue elegido e incluso se formalizó la constitución de los grupos parlamentarios, pero como hubo discrepancias, decretó un receso indefinido para dar tiempo a resolver el tema de la presidencia de la junta de gobierno, en medio de las protestas del PRI y PAN.

El jueves de la semana pasada, se reanudó la sesión de instalación. El diputado de Morena Rafael Garnica Alonso planteó un nuevo acuerdo para integrar la junta de gobierno, tomándose en cuenta el voto ponderado de los grupos parlamentarios, no el voto paritario que PRI y PAN pretendieron imponer.

Pero continuó el conflicto y, por ende, el presidente de la mesa directiva volvió a decretar un nuevo receso cuando los priistas en la zona de galerías amenazaban con “reventar” la sesión.

El martes pasado, al reiniciarse la sesión de instalación el presidente de la mesa directiva dio el uso de la tribuna a la vicepresidenta de Morena Doralicia Martínez Bautista, quien leyó un acuerdo por el que se conformaría la junta de gobierno y establecía que para el primer año la presidiera Morena, el segundo el PRI y el PAN el tercero.

Diputados de Morena rodearon la tribuna para impedir que sus pares del PRI la tomaran y, al verse superados en número, sacaron pancartas y alentaban a sus simpatizantes a lanzar arengas contra los morenistas.

La zona de galerías estaba atiborrada de priistas, quienes al final de cuentas fueron los que asaltaron la tribuna para reventar la sesión, cuando el diputado tricolor Julio Valera Piedras les dio la instrucción después de recibir una llamada en su celular.

El presidente Veras Godoy, al percatarse del asalto al pleno, decretó otro receso por no haber condiciones de seguridad para continuar con la sesión y abandonó el salón; previamente ordenó a fuerzas del orden que desalojaran el salón, pero estas únicamente protegieron a la tribuna, que estaba tomada por los priistas.

El caso es que, la tarde del miércoles, las aguas aparentemente volvieron a la calma.

Comentarios