Desde su imaginaria reingeniería administrativa, pasando por las falsas promesas de combate a la corrupción, Omar Fayad no cumple una sola de sus promesas. Hoy, a un breve tiempo de que se vaya, los mejores días en los que pudo dar señales de vida y resultados se le fueron.

Su triste reingeniería solo consistió en evidenciar dos cosas: su ingratitud muy natural y su docilidad y obediencia hacia su descubridor, mentor y amo: Jesús Murillo.

Corrió a muchos que, algunos con engaños y otros por vocación mapachesca, lo apoyaron en su robo de la elección… fue esta un muy ridículo relevo generacional, pues los rucos murillistas siguen cobrando sin generar nada bueno para la entidad, y a muchos jóvenes valiosos y esmerados los dejó sin el pan para sus hijos.

Y su compromiso de combatir la exagerada corrupción que azota a la entidad no se vio en ningún rincón de su administración. Nadie está en la cárcel, nada se ha recuperado de los millones robados… Paco Olvera como si nada… otros peces más flacos enfrentan juicios simulados para “enfriar” lo robado y seguirle apostando a la desmemoria social, por los siglos de los siglos.

La entidad ha retrocedido en sus índices de crecimiento y desarrollo, y solo aquellos que nunca se bajan de la banqueta creen que hemos avanzado.

El monto de la inversión pública ha crecido, pero su eficacia, eficiencia y efectividad es menor, o sea, ¡¡la corrupción sigue!! La famosa “reingeniería” no pudo ni siquiera darnos un Plan Estatal de Desarrollo creíble, lógico y alcanzable… persistieron en la típica actitud de los gobiernos tricolores: solo ser reaccionarios; sí, estar esperando que broten los conflictos sociales para “resolverlos” con dinero… cero planes y programas medibles, evaluables y auditables, puras ocurrencias y conveniencias.

Mi municipio, Tepehuacán, puede ser uno de los muchos ejemplos de lo que ya no puede seguir siendo: tiene muchas obras inconclusas que en total representan más de 300 millones de pesos tirados; tan solo en las carreteras y los sistemas de agua potable y alcantarillado, que dejó inconclusas Nuvia Mayorga y la delegación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de Benjamín Rico, suman el 80 por ciento de la inversión que se desperdicia y que es motivo suficiente para que Fayad ya tuviera enjuiciado a los socios, amigos ¡¡y cómplices!!

Y el mal ejemplo de Fayad cunde hacia los municipios… los alcaldes dicen que estando bien con Fayad, la discrecionalidad en el uso de los dineros y la simulación es obligada, de ahí que persistan los problemas de fondo…

Lo demuestra al acudir a mi tierra en calidad de vedette a “inaugurar” obras del gobierno federal y comedores con bonito letrero, y dejar de lado el problema del drenaje sanitario para varias comunidades… en vez de acudir a una mesa de trabajo con delegados para dar solución a los asuntos más sentidos, opta por aplaudirle a un niño genio que lo que menos necesita son aplausos que lo traumen, y lo peor, que cuando pudo mostrar otro rostro, solo negó el apoyo real y sustentable que requiere Ángel para hacerlo llegar más allá de donde va a llegar.

Traen caballos de Chihuahua en vehículos públicos y los transportan con mayores precauciones y comodidades que cuando deben trasladar a niños indígenas a algún compromiso académico, eso define a los que hoy gobiernan a Hidalgo y sus municipios… ¡¡¡Lo bueno es que ya se van!!!

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