Varios frentes de oportunidad se abren para el nuevo gobernador Omar Fayad Meneses. Son ventanas que puede aprovechar para hacer la diferencia con su antecesor. Se ve que lo sabe y lo está aprovechando. Ya lo hizo con el Tuzobús, proyecto que canceló a los pocos días de haber asumido su cargo. Hoy los diferentes gremios observan que el mandatario tiene disposición de cambiar y ya están buscándolo para ver si tienen éxito. Es el caso de la Organización de Papelerías Asociadas de Hidalgo (Opaeh), que durante todo el sexenio de Francisco Olvera buscó, sin éxito, cambiar la forma en que funciona el programa de útiles escolares. Desde que lo implementó por primera vez el también exgobernador Miguel Osorio, el programa funciona de la siguiente manera: el gobierno estatal licita la compra de útiles, adjudicA y luego reparte a las y los alumnos que así lo necesitan. Los empresarios locales lo que argumentan es que el gobierno compra a empresarios foráneos el material, dañando doblemente a los locales: en primer lugar, porque el dinero estatal se va a otra entidad, y en segundo porque vulnera las ventas de los papeleros locales. Olvera no cambió la política al respecto. ¿Fayad seguirá la misma línea que sus dos antecesores? Ya veremos si aquí también da golpe de timón o si prefiere ir por la misma línea, para pesar de los empresarios locales. De filón. Otra área donde puede mejorar el nuevo mandatario estatal es su política de salud pública. Y también en ese rubro muestra indicios de cambio. Ya recorrió algunos de los hospitales estatales, de manera sorpresiva, para ver qué es lo que hace falta. Y derivado de sus visitas encontró, por ejemplo, que el principal instrumento de aparato de ultrasonido en el hospital obstétrico de Pachuca ya tiene 10 años de antigüedad y que además “está adaptado con tela adhesiva”. Ya veremos si el nuevo gobernador mantiene su ímpetu transformador, su necesidad de diferenciarse de quienes lo precedieron, o si, más adelante, cambia todo para seguir igual.

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