Fernando Chong, leyenda médica en Hidalgo

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Elsa Ángeles
Pachuca

Fernando Javier Chong García, neurocirujano, catedrático y científico, es una leyenda de la medicina en Hidalgo por el número de vidas que salvó con sus habilidosas manos, por la generosidad hacia los más necesitados, por su compromiso en la construcción del sistema estatal de salud, por su trayectoria como catedrático en la UNAM y en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, y por legar parte de sus conocimientos en importantes publicaciones científicas.
A dos años de su partida, familiares y amigos recordaron su vida y honraron la obra del que fue el primer neurocirujano en realizar operaciones en la entidad, con un promedio de 100 cirugías al año y más de 47 mil expedientes en su larga trayectoria con extraordinarios resultados.
La noche del pasado lunes 31 de julio, en el auditorio del que fue el hospital infantil de Pachuca, en la calle Arista, sus hijos: Francisco Javier, María Susana, María Guadalupe, María Cruz, María del Consuelo y Jesús Aristeo, realizaron un conmovedor y sencillo homenaje al médico hidalguense.
Recordaron el trato humanitario a sus pacientes, su generosidad para no cobrar consultas y estudios a personas de bajos recursos, los paseos dominicales con toda la familia al hospital para verificar el estado de salud de sus pacientes, a quienes se dirigía por su nombre, y cómo les pedía que llevaran un juguete o dulce para regalar.

Un luchador de nacimiento

Fernando Chong García luchó por su vida desde el nacimiento, pues tras un parto prolongado, fue sacado con ayuda de fórceps y tuvieron que revivirlo, un 11 de agosto en 1926. “Ahí comenzó su gran vida”, afirmó el doctor Leopoldo Oliver Vega, colega y amigo que relató con gran precisión episodios de su biografía.
El padre del doctor Chong emigró de China y bajo la filosofía taoísta trabajó en México para ofrecer a su familia una nueva oportunidad.
Fue testigo de la discriminación que sufrió su hijo por su baja estatura y rasgos orientales, al grado que decidió enviarlo a la ciudad de San Francisco en Estados Unidos con familiares, pero la nostalgia por la familia le causó depresión por lo que decidieron traerlo de vuelta a México.
Frente al maltrato escolar, el niño Fernando respondió con calificaciones extraordinarias por lo que logró “brincar” grados y concluir antes sus estudios básicos.
Siendo adolescente trabajó en los comercios que le dejó su padre, pero no resultó muy bueno para los negocios porque su compasión lo llevaba a despachar cantidades mayores a clientes necesitados. En esta etapa “conoce a una mujer extraordinaria, a la joven Chelito. quien conquistó su corazón y se casa con él”, describió el doctor Oliver.

De los mejores neurocirujanos de México

En 1948 ingresó a la carrera de medicina en la UAEH, que en ese entonces se concluía en la UNAM. Ante la falta de recursos económicos para su manutención en la Ciudad de México, trabajó como cargador en la Merced y como luchador en eventos populares.
Decide ser neurocirujano y en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN), “se encuentra a su segundo padre, el doctor Manuel Velasco Suárez,
un erudito de la medicina pero de un carácter brutal y disciplina férrea”.
Por su capacidad profesional no solo fue su asistente, sino lo convirtió en jefe de residentes y más adelante cirujano de base. Operó a grandes personajes, entre ellos al presidente de la República Adolfo López Mateos y fue médico de cabecera de los siguientes mandatarios.
El doctor Chong trabajó al mismo tiempo en la Cruz Roja, en el hospital Juárez y en un hospital privado, “y de pilón viajaba a Pachuca cada vez que lo requerían en el hospital civil”.
A pesar que tuvo oportunidad de culminar su trayectoria profesional en la Ciudad de México o en otro país del mundo, decide regresar a su tierra natal y aportar su conocimiento y capacidad en instituciones públicas como el Hospital infantil y el hospital general.

El científico

Bajo la dirección de Manuel Velasco Suárez, Fernando Chong presentó la tesis titulada Malformaciones del neuro-eje, mielo-hidro encéfalo displacias. Más adelante, en coautoría con su maestro, publicó artículos científicos en las revistas Presse Medicale, de la Sociedad Mexicana de Neurología y Psiquiatría, y en dos libros que reunían experiencias de congresos internacionales en la especialidad.
Compartió sus experiencias en diversos congresos en México, Estados Unidos, Puerto Rico y Perú, entre otros; y fue miembro de diversas asociaciones médicas, entre ellas es importante mencionar que fue miembro fundador y presidente de la Sociedad Iberoamericana de Ciencias Neurológicas en Latinoamérica.
Fue profesor titular de neurología tanto en la UNAM como en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.
El doctor Fernando Chong murió el 31 de julio de 2015 a los 88 años de edad. En vida recibió muchos reconocimientos, pero aún falta escribir y conservar mucho de su legado para las siguientes generaciones.

Homenaje

  • A dos años de su partida,
    familiares y amigos recordaron su vida y honraron la obra del que fue el primer neurocirujano en realizar operaciones en la entidad, con un promedio de 100 cirugías al año y más de 47 mil expedientes en su larga trayectoria con extraordinarios resultados
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