Estamos a dos días de que se termine 2016, así que creo que debemos de hacer un recuento de cómo nos fue este año para así saber dónde debemos enfocarnos el año que entra. En ese sentido, parece ser que hay más malas noticias que buenas: los gobiernos corruptos están libres, los líderes que quieren un cambio están en la cárcel, el narcotráfico y la violencia están presentes en todo el país, hay periodistas, ciudadanos en general (niños, jóvenes, adultos) muertos por el narcotráfico, seguimos con una gran inequitativa en la distribución de la riqueza en donde 10 son multimillonarios y la mitad de la población pobre; la educación, principalmente básica, sigue siendo de baja calidad. Todo esto a pesar de las “grandes” reformas estructurales que se supone que traerían beneficios, además de la publicitada reforma educativa. ¿Por qué hemos llegado hasta aquí?
Hay dos respuestas, una son los gobernantes, ya sean estatales o federales, pues parece que no les interesa mejorar las condiciones del país, solo les motiva su interés personal, enriquecerse, tener grandes casas, empresas, más dinero. De hecho, he observado tristemente cómo la alternancia, fuera de ayudar a tener mejores gobernantes, como lo estableció la teoría, es peor, pues parece ser que los políticos saben que pueden perder en las siguientes elecciones y, en lugar de mejorar su gobierno, roban lo que más pueden, pues igual y no regresan al poder, así que ellos y a todo su grupo les permiten enriquecerse a costa del país y de los mexicanos.
La otra respuesta son los ciudadanos, no nos informamos quiénes son los candidatos, y si lo hacemos, solo mediante la televisión, la cual se ha comprobado que está a favor del gobierno y, por lo mismo, trasmite lo que a este le conviene que creamos; luego votamos por quien es “guapo” sin importar su experiencia, sus conocimientos, o quien nos da una ayuda o dinero. Al igual que a los gobernantes, parece ser que tampoco a los ciudadanos nos importa nuestro país y solo nos detenemos en el beneficio individual y por unos días. Pero esta historia no acaba aquí, cuando llegan estos candidatos al poder tampoco les exigimos nada, el dicho “para que nos organizarnos si no pasa nada” nos tiene en el conformismo total, por lo qué los políticos saben que pueden hacer lo que quieran, pues los ciudadanos no se quejarán, no se organizarán, no pedirán su destitución o su encarcelamiento.
Entonces, si seguimos así, nuestra economía y desarrollo irán más a la baja, haciéndonos uno de los países más pobres, con más corrupción, más violencia, mala educación y con un mayor número de pobres en el mundo, me pregunto si a los mexicanos no nos importa a dónde nuestro país está caminando.
Esto no mejorará en 2017, de hecho ya está anunciado que subirá la gasolina y el gas, lo cual encarecerá todo, esto para iniciar el año; por lo mismo, es claro que la pauperización continuará. Así que tenemos desafíos el año que entra, si es que queremos un año mejor y un país con mayor desarrollo.
Termino esta columna no solo deseándoles lo mejor para el año que entra, sino también preguntando ¿qué estamos dispuestos a hacer para mejorar las condiciones de nuestro país? Feliz año 2017.

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