La propiedad intelectual como el caso de las patentes son una herramienta básica para incentivar los procesos productivos, además de fomentar y difundir la innovación. Por ello, las ideas y creaciones que pueden aplicarse a esos procesos son fundamentales y nos permiten aportar valor agregado a los productos, también a la difusión del conocimiento, transferencia tecnológica y promoción de marcas, patentes, diseños industriales y denominaciones de origen.

Por ello, es muy relevante la obtención de la cuarta patente por parte de la UAEH, la cual se basa en el trabajo científico de investigadores sobre “antioxidantes microencapsulados procedentes de frutos rojos para su utilización en productos alimenticios y farmacéuticos”. En efecto, el trabajo innovador de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, es un ejemplo a seguir y representa un modelo muy loable que muestra que cada vez se hace más necesaria la creación de una agenda compuesta de un conjunto de iniciativas y aspiraciones con las que se esperaría dar a nuestro país un impulso decisivo en ese campo.

En efecto, es muy importante formar recursos humanos capaces de realizar desarrollos e incrementar la productividad académica de artículos científicos y patentes; porque son fundamentales para que nuestro país se interne en el camino del desarrollo y que le depare un buen futuro. Desde luego, nuestro país encara problemas que quizá se podrían resolver a corto plazo.

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. pero, existen problemas complejos de investigación y desarrollo que requieren experiencia, que son a largo plazo. Para enfrentarlos contamos con una valiosa base de recursos naturales, tanto renovables como no renovables, como son los minerales, pero quizá tendríamos un mal futuro como productor primario porque la explotación de esos recursos tal vez no suministrará suficientes empleos para la población, y porque ser productor primario es una ocupación riesgosa como lo demuestra la caída de los precios del petróleo, de manera que se deben utilizar los recursos de modo racional en tanto se transforma la economía en algo versátil y diversificado a través del desarrollo de la ciencia y tecnología.

Cabe mencionar que algunos países mediante políticas públicas integran la ciencia, tecnología e innovación al desarrollo de sus países, particularmente en las actividades productivas que incluyen inversión de largo plazo en educación superior en todas sus escuelas para generar capital humano avanzado, y aquellos países que han impulsado el desarrollo económico a partir del fomento de las actividades científicas, han tenido un genuino desarrollo económico.

Es una buena oportunidad para reflexionar sobre los desafíos a los que nos enfrentamos como país y empezar realmente a incorporar la utilización de la ciencia, tecnología e innovación en pro de un mejor país, porque la vida intelectual de una comunidad es el fundamento que sustenta la fortaleza de sus instituciones. Así, para tener un México exitoso deben fortalecerse las instituciones de educación superior y más las que poseen un legado genuino de décadas como la UAEH, en materia de desarrollo de conocimiento.

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