El fracaso evidente en la instalación de bebederos escolares en Hidalgo, como en el resto del país, es una muestra de la incapacidad institucional para poner en práctica de manera eficiente estrategias a problemas comunes. Tal parece que uno de los programas preponderantes de la reforma educativa no llegará a la meta al terminar el sexenio, ya que hasta mayo de 2018 se había instalado apenas 37.

5 por ciento de los 40 mil programados, según el diario Reforma. En el caso de Hidalgo, en Tula y Pachuca, específicamente, entre cuatro y cinco de cada 10 niños y niñas de seis y 12 años tiene un índice de masa corporal mayor al recomendado. Mientras en el resto del estado es de apenas 30 por ciento la incidencia. Esas cifras emanan de un estudio que hizo la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, que provee una estrategia para combatir la problemática de obesidad en escuelas públicas.

Pero volvamos al tema de los bebederos. La periodista Lourdes Naranjo presenta en la edición de hoy una información que levanta sospechas y que incluso puede ser constitutiva de delitos por corrupción o presunto desvío de recursos públicos. En tres años, el gobierno federal, a través del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed), solo ha completado la instalación de 391 bebederos en 67 municipios, que corresponden al periodo escolar 2015-2016.

Pero de los 680 programados para los ciclos 2016-2017 y 2017-2018 lo único que se sabe es que continúan en proceso de colocación. ¿Dónde está el dinero?, ¿quién y cómo se licita? ¿Por qué ese exacerbado retraso? Veamos: la Auditoría Superior de la Federación (ASF) emitió ocho observaciones y cinco recomendaciones al detectar un nulo avance en el Programa de beberos escolares para los ciclos escolares 2016-2017 y 2017-2018, del Inifed, de la Secretaría de Educación Pública. Además, en el análisis realizado por el organismo, emitido el 15 de junio de 2018, fecha de conclusión de los trabajos de auditoría, se detectó un retraso de 9 por ciento en el programa, correspondiente al ciclo escolar 2015-2016.

En la Auditoría de Cumplimiento Financiero 174-DS, el organismo auditor detalló que para el ciclo escolar 2016-2017 se autorizaron recursos por mil 141 millones 166 mil 200 pesos para la instalación de ocho mil bebederos, todos pendientes de instalar hasta el momento del estudio. La nota de portada de hoy en Libre por convicción Independiente de Hidalgo refleja montos de inversión y cifras pagadas hasta el 26 de septiembre de 2018, y aunque la solicitud de información requerida por este diario no proporciona cifra de los bebederos instalados de los dos últimos ciclos escolares, el retraso es contundente. A cuatro años de implementar de manera obligatoria los lineamientos “antichatarra” para prevenir la obesidad infantil en escuelas, la estrategia fracasó, reconoció apenas en agosto pasado Juan Rivera, director del Instituto Nacional de Salud Pública. La SEP incumplió con la instalación de bebederos y la prohibición de venta de alimentos hipercalóricos y bebidas azucaradas en los planteles, mientras que la Secretaría de Salud no monitoreó el cumplimiento de esas medidas, dijo el funcionario.

De lo anterior, podemos concluir que mientras en este país no se articulen esfuerzos interinstitucionales contra problemas comunes, la política pública seguirá empañada por actos que presuman corrupción. De filón. El ayuntamiento de Pachuca prepara otro contrato altamente benévolo en favor de Autotraffic, que podría llevar ventaja en el porcentaje por fotomultas.

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