Una constante de los grandes proyectos relacionados con el manejo de desechos urbanos o industriales ha sido el fracaso. Al menos en Hidalgo esa ha sido la historia durante esta década y la anterior. Ya son varias plantas de tratamiento o confinación que han quedado truncas principalmente por la resistencia social a su construcción. Se trata de proyectos que se han intentado echar a andar de manera subrepticia, de espaldas a la población que vive en las inmediaciones de donde se pretende su construcción. En los municipios de Chapantongo, Zimapán y San Agustín Tlaxiaca se han echado a andar proyectos que han tenido que ser cancelados por el rechazo abierto de los vecinos y por una pésima gestión de los gobiernos. Hoy en Tizayuca se repite la historia con el proyecto para construir una planta incineradora de desechos en la localidad de Tepojaco, muy cerca de la cabecera municipal. En entrevista con este diario y frente al rechazo de la población, el alcalde Gabriel García Rojas dijo que la construcción de la planta había sido suspendida desde diciembre pasado y que no sería reactivada hasta que estuviera listo un estudio de viabilidad. No obstante, inconformes con el proyecto visitaron esta redacción para asegurar que la construcción continúa y que no se mandó a hacer ningún tipo de estudio. Los activistas sostienen que hay irregularidades en la liberación del uso de suelo y la evaluación de impacto ambiental del proyecto, que respaldó el anterior gobernador Francisco Olvera, con el argumento de que permitiría disponer y aprovechar los residuos urbanos para generar electricidad. Lo que es claro es que la información respecto a este proyecto no ha sido transparente y por eso hoy la inconformidad contra la planta crece. Y mientras estos proyectos fracasan, como también ocurrió con la planta de separación de residuos que operaría Cambio Verde, para Pachuca, el problema de la disposición de desechos urbanos permanece. Y no se ve en el horizonte cercano alguna alternativa para el manejo adecuado de los desechos urbanos o industriales en Hidalgo. ¿Alguien sabrá ejecutar este tipo de proyectos de manera correcta? ¿O están destinados a fracasar? De filón. En campaña, casi todos los candidatos enarbolan la transparencia como bandera. Aseguran que, si llegan al cargo, harán públicos sus bienes para evitar cualquier conflicto de interés. Pero, al llegar a los cargos, como ocurre en el cabildo de Pachuca, casi todos padecen de amnesia. Claro, hasta que lleguen otra vez tiempos de campaña.

No votes yet.
Please wait...

Comentarios