Frenan uso de combustóleo, juez apuesta por energías limpias

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Pachuca.- La organización ambientalista Greenpeace y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) difundieron en un boletín de prensa la suspensión definitiva contra el acuerdo y política en generación de energía eléctrica publicadas en mayo por la Secretaría de Energía, en los que bloquean a las energías renovables, como la operación de centrales eólicas y solares.

De acuerdo con la información que difundieron medios nacionales, en el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) el juez Juan Pablo Gómez Fierro, del juzgado segundo de distrito en materia administrativa, consideró que se deben frenar esos acuerdos por el momento, debido a los efectos nocivos que pueden tener sobre la salud de la sociedad y el impacto al medio ambiente.

En su solicitud de amparo, Greenpeace y Cemda argumentaron que esas medidas del gobierno federal en el sector eléctrico atentan contra la defensa de los derechos a un medio ambiente sano, derecho a la salud y a la participación en asuntos medioambientales, ya que frenan las pruebas críticas para que plantas solares y eólicas entren en operación y da prioridad a las plantas y nuevos proyectos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El Programa Sectorial de Energía 2020-2024 (Prosener), próximo a oficializarse, propone incrementar la quema de combustóleo para la generación de electricidad, así como aumentar la extracción y exploración de hidrocarburos, tal es el caso de la termoeléctrica de Tula.

Greenpeace México usó las instalaciones de la central termoeléctrica de Tula, Hidalgo, para mostrar la contaminación que se produce al generar electricidad a base de combustóleo.

Ese espacio utiliza combustóleo al 80 por ciento, mismo que es un residuo de la refinación de petróleo, con más de 4 por ciento de azufre. Eso también puede causar lluvia ácida con afectaciones en la agricultura y se estima un impacto de 14 mil muertes prematuras anuales en Tula y en la Zona del Valle de México.

Incluso, el 17 de julio de 2019, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) declaró emergencia ambiental en Tula, debido a que la contaminación del aire y el agua ha convertido a ese lugar en una zona prácticamente inhabitable. Situación que se agudiza aún más con la política gubernamental de quemar combustóleo para producir energía en la zona.

Con esa suspensión definitiva sería de esperar que las autoridades federales reconsideren sus determinaciones y busquen mejores alternativas, respetuosas con el medio ambiente y los compromisos de transición energética, señalaron en conjunto Greenpeace y Cemda.

Por otro lado, Greenpeace México usó las instalaciones de la central termoeléctrica de Tula para mostrar la contaminación que se produce al generar electricidad a base ese residuo

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