Ayer en una vertiginosa sesión de apenas 10 minutos, integrantes de la comisión de presupuesto de la Cámara de Diputados aprobaron el dictamen del Presupuesto de Egresos de la Federación 2018, sin ninguna discusión ni desglose del paquete. Al más puro estilo del oscurantismo legislativo, la cámara baja no dio tiempo a opiniones, mucho menos de la oposición, que pudieran abonar a una mejor distribución del gasto del próximo ejercicio fiscal, año electoral, por cierto. Pero centrémonos en Hidalgo, una entidad que a pesar de las rigurosas restricciones presupuestales implementadas por la administración en turno, cayó este año cuatro sitios en el Índice del Presupuesto Basado en Resultados (PBR) respecto a 2016. ¿Qué es el PBR? Una metodología implementada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que permite mejorar la calidad del gasto público y promover una adecuada rendición de cuentas. Los recursos económicos que dispongan los tres órdenes de gobierno deberán ser administrados con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez, para satisfacer los objetivos para los que están destinados. En el ejercicio fiscal que está por fenecer, Hidalgo simplemente no supo capitalizar el PBR según la propia Secretaría de Hacienda. A pesar de no haber tenido una caída estrepitosa, la entidad se ubica con 74 por ciento de aprovechamiento. La lógica luego de un esquema drástico de austeridad que incluyó la baja de decenas de plazas de trabajo, es que ese recurso se invierta correctamente y que el Presupuesto Basado en Resultados incrementara. La realidad dice lo contrario. Pero cuál es el porcentaje de responsabilidad del Ejecutivo, si el índice de la SCHP mide al gobierno central y a sus 84 municipios. Quizá el problema no esté directamente relacionado en el segundo piso de palacio de gobierno. En este cierre de año, temporada de buenos deseos, sobre todo financieros, la tesorera Jessica Blancas podría considerar una encerrona con sus homólogos municipales para saber en manos de quién circula el efectivo y cómo lo gasta. De filón. La responsabilidad social de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), ese valor que da sentido a la vida institucional, nunca expira. A casi dos meses de los sismos que azotaron el centro y sureste del país la ayuda de la comunidad Garza sigue fluyendo a las comunidades afectadas.

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