Y fui presidenta de AMIC

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Elvira Hernandez Carbalillo

*¿Qué emociones te provoca la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC)? Pregunta mi amigo Vicente Castellanos.
*Sí, qué emociones. No quiero estadísticas de cuántos socios y socias hay. No enumeres libros ni coloquios. No cites a los pioneros ni destaques a quienes acaban de obtener un doctorado. Nada académico, solamente emoción. Insiste don Castellanos

Debo desenredar el nudo en mi garganta. Limpiar mis lágrimas que brotan con natural orgullo, desgaste, cariño y pasión. Calmar estos latidos alocados y sin ritmo que repiten AMIC, AMIC desde hace 25 años. Contar estos días y cada noche en que planeaba e imaginaba cómo seguir consolidando a mi querida asociación. Evocar los rostros que tiene AMIC, rostros de gente amada y tatuada en mi alma: mi madre académica, Florence Toussaint. Mi amiga Josefina Hernández Téllez y yo viajando de un lado a otro para llegar a cada encuentro. Rosalinda Sandoval, culpable absoluta de que formara parte del comité en 1999. Descubrir al mismo Castellanos que me puso el apodo de Ticha –por mi vestido negro muy pegadito– en un baile de clausura en Tabasco. Salvador de León y su total solidaridad. Amigas y amigos que AMIC me presentó de Yucatán a Veracruz, de Oaxaca hasta Coahuila…
AMIC es amistad y es unión, es complicidad y solidaridad. Kilómetros y kilómetros de todos los hilos y estambres para bordar y tejer redes, para enredar a otros apasionados y volverlos socios. El mar donde mi alma de sirena chapotea pese a las grandes olas que pueden surgir, los maremotos que enfrenté, los oleajes en calma donde me mecí dos años de mi vida mientras fui presidenta (2015-2017)
AMIC son abrazos y sonrisas, es aprendizaje y locura, caos y reclamos. Lunas llenas que me persiguen para presumir cada reflexión en torno al periodismo, al género y a la comunicación, a las organizaciones y a la semiótica. Cielitos llenos de estrellas que te embelesan, de rayos que a veces te ciegan, de nubes para retozar entre preguntas de investigación, objetivos y palabras claves.
AMIC es cada una de las personas que en este encuentro celebrado en la Universidad de Guanajuato me dijo gracias, gracias, gracias. Reencuentros esperados y nostalgias compartidas. Facturas que siempre reclaman, constancias firmadas una y otra vez. Libros que te llenan de orgullo, sencillez natural y soberbias para olvidar. Gritos de reclamo de las sin alma y comprensión de quienes pese a toda su sabiduría no pierden el lado humano, el agradecimiento natural, el respeto al esfuerzo. Satisfacción, clausurar entre aplausos y una estudiantina que describe mejor mis emociones: “De colores, de colores…”
AMIC es mi amor eterno por la comunicación, mi fuerte convicción que soy una periodista que invade terrenos invasores para conquistar el conocimiento armada de cariños honestos. Es el rostro de cada gente que conocí y ahora es mi amiga, mi cómplice, mi aliada. Fueron dos años de ser presidenta estresada pero amorosa, llena de sueños cumplidos y necedades de necia masoquista llena de acciones de buena fe. Gracias AMIC por todas las emociones…

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Profesora investigadora en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM. Especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Ha publicado una gran variedad de libros y artículos académicos. Es columnista tanto en medios impresos como digitales. Ha recibido diferentes reconocimientos por su trayectoria feminista y periodística.