A raíz de la propagación del coronavirus (Covid-19), muchas escuelas en el planeta cerraron y estudiantes de todos los niveles fueron enviados a sus casas (UNESCO, 2020). Por ello, en este momento la tecnología dejó de ser un actor secundario en el sector educativo para ser una herramienta central y permitir que la educación continuara en medio de la crisis, a pesar de que el sector estaba por debajo de las necesidades en términos de capacidad instalada y digitalización para absorber un cambio de esa magnitud.

Por otro lado, la pandemia está redefiniendo el futuro del aprendizaje, por lo que no puede imaginarse una nueva normalidad sin tecnología y sin universidad. Cuyos desafíos actuales en educación requieren de la tecnología para enfrentar a escala y profundidad las transformaciones que tienen que realizarse. Por ello, en el mundo varios países trabajan en rubros tales como infraestructura tecnológica al mejorar su conectividad; aumentan su capacitación docente; realizan una reforma curricular profunda y se interconectan en tiempo real entre escuelas, maestros, estudiantes, y padres.

En la nueva normalidad, puede esperarse una mayor inversión en tecnología educativa, un trabajo en conjunto con sectores que tradicionalmente no se participaba de forma estrecha como startups y compañías de tecnología, cadenas de radio y televisión, etcétera, con los que el sector público se asocia durante la crisis para garantizar la continuidad de los servicios educativos. Asimismo, es fundamental reunir los esfuerzos de todos para construir una nueva normalidad en la que todos los estudiantes tengan acceso a la educación y que respondan a las necesidades de la cuarta revolución industrial; en ese contexto, la inteligencia artificial es fundamental ante esta nueva realidad.

Por otro lado, la universidad como institución está ante nuevos retos debido a la distinta situación de normalidad, por lo que es necesario desarrollar paulatinamente métodos innovadores. Esa innovación y adaptabilidad a la nueva normalidad da una muestra más que la universidad y en particular nuestra máxima casa de estudios, la UAEH, está comprometida con el bienestar de la población, que en esta ocasión ha anunciado la edición 33 de la Feria Universitaria del Libro (FUL), organizada por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), y que será totalmente virtual, por primera vez, según lo anunció la propia feria en su página de Facebook. Del 28 de agosto al 06 de septiembre se realizará el evento que tendrá como país invitado a Rusia y cuya temática girará en torno a la “Inteligencia artificial”. En ese contexto, en la época actual quedó demostrado que se necesita de la universidad, y más de universidades de calidad como la UAEH, para gestionar la superación de crisis complejas y que sigue trabajando con calidad a pesar de la paralización de clases presenciales, y pese a ello ha logrado mantener en pie procesos de enseñanza y aprendizaje. Esfuerzo muy encomiable y que posiblemente otras universidades deberán tener en cuenta para la reforma de sus programas de formación.

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