El próximo domingo 24 de febrero se celebrará la ceremonia número 91 de la entrega de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, conocida popularmente como los Oscar. Aunque estamos emocionados y con las ansías de saber cómo le irá en la premiación a Roma de Alfonso Cuarón, es el momento propicio para recordar algunos filmes del presente milenio que se llevaron el galardón a mejor película sin merecerlo del todo…

1.- Una mente brillante de Ron Howard. La historia del matemático John Nash, quien padeció esquizofrenia paranoide fue la gran ganadora de la ceremonia de 2001 a pesar de estar llena de imprecisiones sobre la vida del académico, así como su constante drama lacrimógeno furris. Esa noche se enfrentó a nada más y nada menos que a El señor de los anillos: La comunidad del anillo, que a pesar de llevarse algunas estatuillas en logros técnicos, fue vapuleada en las categorías grandes ya que la academia, en ese momento, era bien chocosa con las películas épicas y de fantasía.

2.- Chicago de Rob Marshall. Este filme de 2002 tiene la fortuna de ser el primer musical en ganar mejor película; sin embargo, y a pesar de contar con figuras como Renée Zellweger y Catherine Zeta-Jones, dista de ser una película harto memorable. Este lugar debió ser para El pianista de Roman Polanski, filme que retrató la crudeza de la segunda Guerra Mundial en los ojos del músico Wladyslaw Szpilman.

3.- Crash: Alto impacto de Paul Haggis. La ceremonia de 2006 fue una bastante curiosa porque su terna de candidatas estaba llena de películas recordadas por tratar temas considerados tabú, irreverentes o políticamente incorrectos; si no están de acuerdo, pregúntenle a Ang Lee y su tremenda Secreto en la montaña. Al final triunfó la película más “quedabien” y floja de todas sobre el cruce de vidas entre diversos personajes que parecen no tener nada en común.

4.- El discurso del rey. La película de Tom Hooper es una especie de cuento de hadas en el que el rey Jorge VI debe vencer la tartamudez para dirigir a Reino Unido de cara a la segunda Guerra Mundial. Aunque entrañable y aspiracional, lo cierto es que Red social de David Fincher la superaba con creces gracias a que mostró el lado oscuro del capitalismo tardío en una de las empresas más conocidas del siglo: Facebook. Al final, la vida del George terminó siendo la ganadora a mejor película en 2011.

5.- El artista de Michel Hazanavicius. Esta obra francesa triunfadora en 2012 fue un homenaje a los orígenes mudos del cine y al primer star system hollywoodense; no obstante, a siete años de distancia, El artista resulta una película olvidable e incluso menos digerible que el cine silente al que se plantea celebrar. Y resulta todavía menos memorable teniendo en cuenta que otras candidatas como Medianoche en París e Historias cruzadas son más queridas por todos.

6.- Argo. El thriller que nos confirmó que Ben Affleck es mejor director de cine que actor se llevó el Oscar por allá de 2013 ante contendientes de la talla de Lincoln de Steven Spielberg, Una aventura extraordinaria de Ang Lee, Django sin cadenas de Quentin Tarantino, entre otras. Si bien es un buen filme, su triunfo respondió más a razones políticas (la reinstalación de tropas en Irak) que a artísticas. Si no lo crees, el galardón fue otorgado por Michelle Obama, ¿así o más política la cosa?
Aquí lo tienen, algunas decisiones polémicas pero que, como en todo evento, siempre ocurren. Esperemos que el próximo 24 nada impida que Roma, Cuarón y Yalitza se luzcan en la entrega de los Oscar.

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@Lucasvselmundo

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