La lucha encarnizada por el presupuesto federal de 2019 trae la evidente y natural discordia de aquellos que con justificada razón se sienten ganadores, perdedores y, por qué no, hasta traicionados. Esta semana dio a conocerse que el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) trae un megarecorte a universidades de alto prestigio, centros donde recae gran parte del capital científico nacional. La UNAM, el Politécnico Nacional y la Autónoma Metropolitana recibieron un golpe de casi mil 200 millones de pesos menos a su presupuesto en relación al aprobado para el actual ejercicio fiscal. Ello, pese a que en campaña Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se comprometió no solo a respetar el financiamiento, sino a incrementarlo hasta en un 3.5 por ciento. Por el contrario, el proyecto de presupuesto considera un incremento de 8.3 por ciento en promedio en las participaciones a entidades federativas; ninguna verá reducciones en ese apartado, aunque algunos recibirán más según las fórmulas establecidas. El gasto en salud, por su parte, tendrá recursos adicionales hasta por 50 mil millones de pesos, presupuesto enmarcado en el nuevo esquema federalizado del rubro que anunció el presidente hace unos días. Al anunciar el nuevo plan de refinación la semana pasada, AMLO anticipó que habrá una inyección de 75 mil millones de pesos extras al presupuesto de Petróleos Mexicanos, el gran botín de gobiernos pasados. En el paquete hacendario, que recibieron los diputados federales el sábado, destaca un incremento de 53 por ciento en el gasto de publicidad, contraviniendo, para sorpresa de muchos, un compromiso de campaña de reducir a la mitad el recurso para ese sector. Con aumentos también están las secretarías del Trabajo; Defensa Nacional, encargada del nuevo plan de paz y seguridad; Educación Pública y la Secretaría de Bienestar con todo y su conglomerado de programas sociales; entre otras dependencias. Ocho en total. Por el contrario, las “perdedoras” son Medio Ambiente, Comunicaciones y Transportes y Agricultura. La opacidad castigó a estas y otras secretarías, argumentó ayer el secretario de Hacienda Carlos Urzúa al comparecer en la Cámara de Diputados. En su tradicional conferencia matutina, ayer el presidente calificó en general como bueno el paquete de presupuesto para 2019, dijo que hay dinero etiquetado para proyectos de campaña como el Tren Maya, becas para jóvenes y pensión para adultos mayores. Y es que en un país con tantas necesidades, siempre habrá ganadores y vencidos. La cobija presupuestal será insuficiente si consideramos que el populismo es la bandera con la que navega el nuevo gobierno federal. De filón. En Pachuca, considerada una ciudad dormitorio, encontrar trabajos de calidad bien remunerados donde se eleve el capital humano a su máxima potencia es prácticamente misión imposible.

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