Ganas de pasear pesan más que miedo a pandemia

856
luisa-amador

Como si no existiera crisis, muchas personas desfilaban por las céntricas calles de Pachuca sin cubrebocas ni caretas

Pachuca.- El semáforo rojo parece haber quedado en el pasado. Cada vez más, la actividad comercial retoma su cauce y los domingos, día catalogado como “familiar”, deja ver, en toda la extensión de la palabra, a familias completas de paseo en la Bella Airosa y sus alrededores.

Como si la pandemia no existiera, muchos de los caminantes desfilaban por las céntricas calles de Pachuca sin cubrebocas ni caretas y la estrechez de algunas aceras impedía la sana distancia entre personas, que se tomaban su tiempo para ver aparadores o comprarse un helado o comer.

Las plazas comerciales también vivieron la afluencia de las familias. Las filas en las tiendas departamentales no quedaron atrás, mientras que decenas de personas caminaban por los pasillos y se sentaban en algunos restaurantes.

El gel antibacterial y el tapete desinfectante en la entrada de los locales no son suficientes para que los clientes respeten las demás disposiciones establecidas ante el semáforo máximo.

En el transporte público es un reto. Aun cuando la indicación es subir con cubrebocas, un porcentaje de la población no hace caso y los guardias en estaciones del Tuzobús no les hacen la recomendación. En las combis, cada vez más usuarios portan la protección, pero la sana distancia no existe.

Pero si la Bella Airosa vivió un domingo con gran afluencia, en Mineral del Monte, el pueblo mágico más cercano a la capital hidalguense, la historia tomó tintes de terror.

Decenas de personas abarrotaron las calles del lugar. Con niños, adultos mayores y sin cubrebocas. Sin sana distancia y sin guardar las recomendaciones elementales de prevención, el pueblo minero parecía una verbena popular.

Pese a que en la semana se rumoró que Mineral del Monte cerraría nuevamente sus puertas por el nivel de alerta, la nueva normalidad que se vio ayer tuvo nada de “nueva” y más de normalidad antes de la pandemia.

Los negocios de cualquier rubro operaban sin problemas. El Hombre Araña se tomaba fotos. Los artistas urbanos ofrecían espectáculos y los cantantes callejeros amenizaban la tarde.

El panorama ofrecía una visión irreal de un mundo donde pese a las cifras, el Covid-19 no existe.

Pero si la Bella Airosa vivió un domingo con gran afluencia, en Mineral del Monte la historia tomó tintes de terror ante la gran cantidad de paseantes

Comentarios