Entre tanto ruido mediático es fácil olvidar por qué causa tanto enojo el alza a las gasolinas en nuestro país. Causa molestia no necesariamente por el encarecimiento en el uso del automóvil, sino por el efecto multiplicador que tiene este ajuste. Esta regla o máxima fue compartida ayer por el secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) Gonzalo Hernández, quien advirtió que existe el riesgo de una caída en el ingreso real de la población cuyas dimensiones aún son desconocidas. Estas son las finanzas que realmente interesan a la población y las que deberían preocupar a quienes ocupan el Poder Ejecutivo federal y estatal. Por eso el enojo contra Peña, porque quienes tienen menores ingresos ven con preocupación que cada vez les alcanza menos. Hidalgo debería ser uno de los estados más interesados, porque más de la mitad de su población vive en la pobreza, como reconoció ayer el gobernador Omar Fayad. De filón. Preocupa, por otra parte, que la falta de ingresos sea tal que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Hidalgo (STPSH) haya sufrido un recorte presupuestal de 50 por ciento. La precarización de la función pública también empobrece al ciudadano.

Comentarios