Uno de los temas con los que inició el 2017 fue el aumento de las gasolinas, esta situación preocupó a la sociedad en general, pues a partir de ello todos los precios suben y, en contraparte, los salarios no aumentaron. Hay preguntas que hacer en este contexto, ¿por qué este aumento?, ¿quién o quiénes son los responsables?, ¿qué ha hecho la sociedad para manifestar su descontento?
El mayor responsable del gasolinazo fue el Poder Legislativo (diputados y senadores), hay que recordar que como parte de las reformas estructurales en 2014, en la Ley de Hidrocarburos, se aprobó que los precios de las gasolinas tendrían un proceso de liberalización que concluiría en 2018. Habría que aclarar que aunque esa reforma la promovió el presidente, fueron los diputados de su partido, del PAN, del Panal, del PVEM y del PRD, quienes la aprobaron. Ahora, en la Ley de Ingresos para 2017 se incluyeron y aprobaron por diputados del PRI, PVEM, Panal y PAN una serie de disposiciones por lo que se determinó adelantar para 2017 los precios de las gasolinas atendiendo al mercado.
Por lo mismo, es claro que los responsables de aprobar esta situación son nuestros diputados y senadores, y son a quienes menos les dirigimos los reclamos; los ciudadanos seguimos culpando fundamentalmente al presidente, quien no está exento de esa responsabilidad, pero la Constitución de este país no le permite un cambio de esa magnitud, lo tiene que aprobar el Legislativo.
De manera paralela a esta serie de aprobaciones, los políticos mexicanos no quieren tocar el tema de que las gasolinas en este país petrolero son tan caras debido a que las mandamos a refinar a EU, y claro, nos las regresan a precios del mercado, anteriormente se subsidiaban, sin embargo, ahora lo que nuestros diputados y senadores votaron fue para que el precio sea como lo marca el mercado, pese a que los críticos de la reforma energética de 2014 señalaron que lo que faltaba para bajar los precios del petróleo no era la apertura del mercado en los hidrocarburos, sino más refinerías, invertir en ellas, pues esto nos traería más empleos y menor costo en las gasolinas; empero, los diputados y senadores no tocaron el tema y no se construyó ninguna refinería en el periodo presidencial de Enrique Peña Nieto. Es evidente que México sin refinerías no está aprovechando su riqueza nacional y, de manera sorprendente, pues casi nunca pasa, quien gana es EU, ya que le vendemos petróleo crudo (barato) y le compramos las gasolinas (caras). Es como si nuestros políticos hubiesen hecho una negociación con EU para que él sea quien gane con nuestro petróleo. Lo triste de esta tragedia es que nuestros políticos, con tal de verse beneficiados en lo individual, no prevén las consecuencias de sus acciones para el resto del país.
Ante esto la ciudadanía ha participado tomando, principalmente, casetas, además de manifestar su enojo en las redes sociales por el presidente de la República, y qué pasa con la responsabilidad hacia los diputados y senadores del PRI, PAN, PVEM, PRD y Panal. Seguimos sin tocarlos, sin exigirles cuentas. La sociedad sigue teniendo en su inconsciente colectivo un presidente fuerte, cuando en realidad esa figura depende de la aprobación del Legislativo. En otras palabras, si en esas cámaras se diera un verdadero debate sobre los temas prioritarios para el país, temas como las reformas estructurales que inició Peña Nieto, nunca se hubiesen aprobado. Por tanto, es fundamental que los mexicanos le otorguemos al Poder Legislativo, tanto diputados como senadores, la responsabilidades que tienen en el quehacer político.
Por tanto, no hay que olvidar que sigue siendo un tema prioritario invertir en refinerías, que el petróleo se refine aquí, de tal forma que las gasolinas sean más baratas. Las salidas para las crisis, como la que hoy estamos viviendo, no solo son con leyes, también deben ser acciones. En ese contexto hay que recordar que en el gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa se aprobó la construcción de una refinería en Hidalgo, de hecho, el exgobernador Osorio Chong anunció y compró los terrenos a los campesinos para ello, y me preguntó, ¿por qué no se construyó si ya se había aprobado?, y, ¿por qué ahora que es secretario de Gobernación no reactiva esa construcción?

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