Tuvo que ser a uno de los municipios donde se han perpetrado delitos de alto impacto, esos que no solo laceran al sector social, sino a la economía del país. Fue en Cuautepec donde aterrizó la Gendarmería nacional. El gobernador Omar Fayad, un experto en temas de seguridad, pues su currículo así lo coloca, confirmó la presencia de los agentes federales como parte de la estrategia de coordinación para el combate a la ordeña de ductos. Para poner en contexto: desde octubre, en los últimos tres meses, suman cuatro asesinatos en esa demarcación, así como desalojos de pobladores por posibles riesgos derivados de tomas clandestinas. Se han confiscado vehículos y contenedores con combustible presuntamente robado. Hacia el cierre de 2016 fue ejecutada una persona junto con su hija de escasos nueve años, en lo que presumiblemente se debió a un ajuste de cuentas entre huachicoleros. Como se puede observar, Cuautepec arde. Y Omar Fayad no dudó en reconocer que ese municipio enclavado en el Valle de Tulancingo es uno de los principales focos de atención en materia de seguridad. Al menos en el discurso el mandatario dista mucho de su antecesor, que pese a los problemas que azotaron a la entidad en el periodo de Francisco Olvera el corredor público nunca echó mano de las fuerzas federales. La Gendarmería simplemente no fue necesaria. Es oportuno destacar el esfuerzo de gestión que realiza la gente en el gobierno, que se ha reunido con personal de Pemex y de la Policía federal para el resguardo de instalaciones y dar con los posibles responsables de cometer ordeña. La experiencia que arrastra Fayad de sus diferentes cargos en materia de seguridad es y debe ser la semilla de cambio. Para muestra es la reacción inmediata a uno de los flagelos que lastiman a la moribunda empresa productiva del Estado. Y es que de acuerdo con Pemex, en la última década se detectaron en Hidalgo cerca de 300 tomas clandestinas de combustible, esto colocó a la entidad en el lugar 11 en relación a los demás estados afectados por este ilícito. No hay tiempo para disimular que habitamos un estado de paz, si bien los anteriores gobiernos nos acostumbraron al discurso del no pasa nada, los hechos dicen otra cosa. Bienvenida la colaboración interinstitucional. Es momento de actuar con responsabilidad, sin demagogia. Los habitantes de Cuautepec lo necesitan.
De filón. El gobierno de Hidalgo informó que durante la semana de protestas contra el alza a los combustibles hubo 36 detenidos. Parecen pocos en comparación con la magnitud de la rapiña.

No votes yet.
Please wait...

Comentarios