Giles, Giles and Fripp (GGF), grupo que fue la antesala de una de las más grandes e importantes bandas del rock progresivo hasta nuestros días.

La agrupación fue formada a mediados de 1967, en la localidad Bournemouth, al sur de Inglaterra, por los hermanos Giles: Michael (baterista), Peter (bajista y cantante) y Robert Fripp (guitarrista), quien perteneció al grupo La Cremación, banda profesional de una calidad cuestionable, en la que Fripp temía que su reputación musical fuera mermada.

En la primavera de 1967, Robert, a sus casi 21 años, audicionó para integrarse con los hermanos Giles, quienes ya tenían tiempo en el negocio de la música; uno de sus primeros contratos fue en el hotel Majestic, trabajando una temporada para el entretenimiento de la Hermandad Judá. Posteriormente, el trío se trasladó por sus propios medios a Londres, donde encontró trabajo en un restaurante italiano, del cual salió abruptamente en la primera semana, pero GGF, como un equipo, continuó trabajando con esmero perfeccionando su sonido.

A inicios de 1968 vivieron en Brondesbury Road, en Londres. En ese periodo realizaron algunos demos para un estudio que se dedicaba a efectuar grabaciones de prueba, generándoles un contrato de grabación con Decca, que es una filial de Deram Records, empresa especializada en grupos progresivos, convirtiéndose en un verdadero hogar para GGF, llevándolos a un par de presentaciones de televisión, grabando sus dos primeros sencillos: “Uno de cada millón” y “Los recién casados”, así como “Mañana de jueves” y “La canción del elefante”, además de su álbum debut llamado La alegre locura de Giles, Giles y Fripp, que contó con algunas colaboraciones con Ian McDonald en el clarinete; la vocalista Judy Dyble, ex-Fairport Convention, y de forma esporádica Nicky Hopkins en el piano, entre muchos otros. Musicalmente ese disco es una pieza extraña e interesante, pues es una mezcla de jazz ligero, psicodelia, con inclinaciones barrocas, de baladas extraordinarias y humor excéntrico, como una especie de broma, y un toque de filosofía, con cierto tipo de poema moralizante inexistente al que se le llamó “La saga hoy de Rodney” y “Solo George”, que pudo ser llamado una colección de pequeñas canciones absurdas y extrañas al estilo inglés, que versa sobre un hombre grueso, desagradable como una burla tosca del destino de los demás.

El álbum suena entre Monty Python y Moody Blues, de una forma juguetona, menos pomposa. Desafortunadamente, nadie en el momento le prestó atención, pues a pesar de una excelente campaña de publicidad, el trío no pudo conseguir una sola presentación en público. Mientras tanto, Judy Dyble dejó el grupo y Giles, Giles and Fripp se convirtió en un cuarteto, que incluía a McDonald, quien invitó a su amigo y excompañero Peter Sinfield (letrista). Sin embargo, en las obras de GGF, Sinfield solo efectuó algunos poemas.

El sonido de la banda se complementó con la inclusión del mellotrón, haciendo que los arreglos se volvieran más complejos, sin llegar a un éxito significativo, ocasionando que Peter Giles los abandonara a finales de 1968, por lo que Fripp invitó a su amigo que era bajista y cantante, Greg Lake, tomando la alternativa de cambiar el nombre del grupo –ya que era completamente inapropiado– por el de King Crimson, dejándolos parcialmente olvidados. Hasta que apareció el primer disco se les consideró una banda de culto, generando en muchas personas el interés en los orígenes de la creatividad de Fripp, quien comentó sobre la desaparición del grupo de manera sencilla: “El colapso de GGF fue seguido de un fracaso y lucha de aproximadamente 15 meses”, que no habían sido capaces de asimilar. La primera remuneración que habían obtenido de este les mostró ventas en Inglaterra de 600 piezas, en Canadá 40 y uno en Suecia, ya que era una prueba viva de la diversidad de estilos musicales, que después de los principios de King Crimson se derrumbaron bajo los golpes de un destino forzoso.

Derivado de que el disco de GGF estaba descatalogado, en 1973 el mercado negro editó en vinyl un bootleg del disco original; en 1974, la casa grabadora, motivada por la demanda, reeditó de manera oficial el álbum, teniendo ventas extraordinarias en comparación con 1968. El creciente interés que hasta la actualidad se tiene en King Crimson hizo posible algunas reediciones a partir de 1992 de GGF en CD, la mayoría de las cuales contienen interesantes bonus tracks.

En 2001 editaron el álbum Metamorfosis, que contiene ciertas versiones alternas entre otras que fueron arregladas y modificadas para los primeros discos de King Crimson. En 2002, la colección Las cintas Brondesbury es interesante, pues contiene una colección de grabaciones de garaje de 1968.

Los tres discos son obras interesantes que no deben faltar en la colección de un melómano, y más aún si eres seguidor de King Crimson y todo lo que se relacione con esta extraordinaria banda.

Hasta la próxima. Recuerden, es solo rock and roll, pero nos gusta.

Giles and Fripp

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