Tiene razón Abraham Mendoza Zenteno cuando dice que el actual gobierno estatal se quedó corto con su lucha anticorrupción. Recordemos que el propio mandatario Omar Fayad tomó como bandera de su administración el combate a ese mal desde que asumió su encargo como jefe del Ejecutivo estatal. No obstante, después de empezar con bríos y tras ventilar casos de desvíos e irregularidades en la administración del exgobernador Francisco Olvera, de repente todo eso se detuvo. Poco hemos sabido, por ejemplo, de los avances en torno a los casos de desvío de recursos públicos tanto en la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH) como en el Sistema de Radio y Televisión de Hidalgo. También, la Reforma anticorrupción fue aprobada y se designó al fiscal estatal desde hace meses, pero no se ha sabido nada posterior a ese acto. Hasta los legisladores de oposición salieron a protestar la semana pasada debido a la inacción del flamante fiscal Ricardo González Baños quien no ha informado de un solo asunto durante el tiempo que lleva en su encargo. Con tal determinación de las nuevas autoridades, el futuro no es nada alentador. De filón. Pobladores de Mixquiahuala hicieron un enérgico llamado al gobierno estatal para que haga valer el Estado de Derecho en ese municipio. Resulta que, frente a la precaria y casi ausente justicia en la entidad, habitantes del Ejido, en Mixquiahuala, tuvieron que acudir al palacio de gobierno para pedir atención a sus problemas.

Comentarios