“Me decían que las computadoras servían para hacer cálculos, no escribir programas. Hizo falta mucha persuasión”

Cada vez que me intereso por conocer la historia de una mujer sobresaliente, nuevamente me encuentro con los problemas a los que se enfrenta por ser “mujer”. Los prejuicios de la época, que buscaban confinar a la mujer exclusivamente a las tareas del hogar; sí se les permitía estudiar, pero únicamente para ser buena esposa, buena madre en el cuidado de los hijos y realizar adecuadamente las labores del hogar; esos eran los estudios propios de una mujer.

Este fenómeno de relegar a la mujer para obtener estudios se presenta en cualquier país del mundo, pero, ¿por qué siempre fue hacía la mujer?

Grace Murray Hopper, conocida como Grace, la asombrosa (Amazing Grace, en inglés) por su gran capacidad logrando vencer numerosas barreras, fue una investigadora destacada en computación gracias al apoyo recibido por parte de sus padres, quienes la incentivaron para incursionar en el mundo del conocimiento. De esa forma, contó con las mismas oportunidades de su hermano mayor. Nació en Nueva York, Estados Unidos, el 9 de diciembre de 1906 y falleció el primero de enero de 1992 en su casa de Arlington a la edad de 85 años mientras dormía, fue sepultada con honores militares merecidos.

Desde temprana edad se mostró interesada en las matemáticas y las ciencias, siendo bisnieta de Alexandre Russel, reconocido almirante de la armada estadunidense a quien le siguió los pasos cuando se unió a la Armada y nieta del ingeniero civil John Van Horne. Grace tenía gran habilidad para desarmar máquinas y comprender su funcionamiento.

En 1924 inició sus estudios profesionales en física y matemáticas en el Vassar College en Nueva York. Tras graduarse con honores en 1928, fungió como profesora de matemáticas en donde estudió y, de esa forma, tuvo la oportunidad de obtener una beca para estudiar matemáticas en la Universidad de Yale, donde se graduó en 1930, en ese mismo año, se casó con Vicent Foster Hopper, doctor en literatura inglesa, de quien se divorció en 1945. Para 1934 obtuvo su grado de doctorado en matemáticas, convirtiéndose en la primera mujer en lograrlo.

Cuando estalló la segunda Guerra Mundial, ingresó a la escuela de cadetes para mujeres, para después incorporarse a las Fuerzas Armadas en 1944. Posteriormente Hopper estuvo en Harvard donde trabajó un proyecto de computación para la elaboración del Mark I, la primera computadora electromecánica construida en IBM (International Business Machines, por sus siglas en inglés), en 1949 empezó a trabajar en la Eckert-Mauchly Corporation en Filadelfia, en ese momento estaba desarrollando las computadoras Binac y Univac uno.

Hopper tenía interés de que los ordenadores llegaran a un público más amplio que no fuera el científico o comercial, por lo que se debía crear otro lenguaje que fuera comprensible en general. Ante ese problema, en 1949 creó una técnica que permitía traducir los símbolos matemáticos a códigos binarios para ser comprendidos por cualquier ordenador, de ahí que surgiera el primer lenguaje de programación a partir de códigos binarios llamado A-O. Tres años más tarde, ella y su equipo dieron a conocer un segundo programa de compilación: el B-O (Flow Matic, por sus siglas en inglés), que permitía traducir las instrucciones en inglés a un lenguaje de programación. A partir de ese programa se establecieron las bases para lenguajes de programación modernos como el Cobol (Common Business Oriented Language, por sus siglas en inglés).

En 1950, Grace Hooper fue premiada con el título de programadora senior y fue una de las 10 primeras personas en recibirlo.

En 1967 fue solicitada su incorporación para la estandarización del lenguaje de programación que usaban las bases militares; para 1973 fue ascendida a capitán de navío y 10 años más tarde como contralmirante. En 1986 por su edad avanzada, se retiró como la oficial más longeva de la Armada estadunidense y dada su capacidad intelectual y reconocida trayectoria, fue contratada por la compañía Digital Equipment Corporation como portavoz en foros y conferencias, lugar donde laboró hasta su fallecimiento.

Grace con su lenguaje de programación universal simplificado invadió el mundo de la programación, expandiéndose el conocimiento en computación al público en general y su creación fue la base para el desarrollo de computadoras más pequeñas.

En su honor desde 1994, se realiza el congreso Grace Hopper para la celebración de mujeres en computación, cuya finalidad es fomentar la presencia de mujeres en la tecnología.

“Un barco que está en el puerto, está seguro. Pero no es ese el verdadero propósito del barco”, palabras de Grace Hopper filosofando.

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