Elienaí Joaquín Damas, José Alberto Ariza, Sandra Amador y María José Flores

Los lípidos o grasas son compuestos orgánicos de origen biológico con la característica de ser insolubles en agua. En el día a día, la dieta está llena de lípidos o grasas, desde los tacos hasta la palanqueta de cacahuate.

Los lípidos son la principal forma de almacenamiento de energía en el cuerpo, ayudan a cuidar órganos principales como riñones, corazón, hígado, entre otros, de golpes externos y cumplen con la función de proteger ante cambios bruscos de temperatura. Sin embargo, hoy en día se tiene la creencia de que la grasa en general es mala aunque no necesariamente lo sea.

El colesterol, por ejemplo, es una molécula que desempeña funciones importantes en el organismo. Forma parte de las estructuras de las células, es precursor de las hormonas esteroideas, mismas que ayudan a regular el metabolismo, tienen funciones en el proceso inmunológico y son importantes para el correcto desarrollo de los adolescentes en los cambios durante la pubertad.

Además, sin los ácidos biliares que se forman a partir del colesterol no se podría metabolizar el resto de los lípidos que ingerimos.

Dentro de la clasificación de lípidos se encuentra el colesterol LDL (low density cholesterol, por sus siglas en inglés) y el HDL (high density cholesterol). Ambos son lipoproteínas, es decir, que transportan a los lípidos por el organismo.

Lo que las diferencia es que el exceso de colesterol LDL, identificado como malo, es un factor de riesgo que contribuye en la obstrucción de las arterias; mientras que el HDL, debido a su capacidad de transportar el exceso de colesterol al hígado para que se utilice, o a la bilis para que se expulse, la convierte en una grasa buena.

Diversos estudios han concluido que niveles menores a 40 miligramos sobre decilitros (mg/dL) de colesterol HDL en el plasma sanguíneo vuelven a las personas más susceptibles a padecer enfermedades cardiacas en el futuro y de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) las enfermedades del corazón son la principal causa de muerte en el mundo.

Comer grasas en la dieta diaria es fundamental para un correcto funcionamiento del organismo, pero comerlas en exceso es un precedente para futuros problemas de salud. Es por ello que la ingesta de colesterol diario no debe exceder los 300 mg para una persona mayor de 18 años.

Además, se recomienda aumentar el consumo de frutas y verduras, sustituir la grasa de origen animal (mantequilla, crema, manteca) por las de origen vegetal (aceite de oliva, de preferencia extra virgen, aceite de palma, aguacate), preferir alimentos altos en fibra dietética (como granos integrales, leguminosas), intercambiar el consumo de carne de res y cerdo por la de pescado, pollo, leche y huevo.

Así como realizar actividades físicas de nivel moderado o alto de manera regular (nadar, ciclismo, levantamiento de pesas, atletismo de alto nivel, etcétera), que serán la mejor estrategia para incrementar el colesterol bueno, disminuir el malo y mantener un óptimo estado de salud.

Niveles óptimos del perfil lipídico en la sangre

  • Colesterol total <200 mg/dL
  • Triglicéridos <150 mg/dL
  • Colesterol LDL <100 mg/dL
  • Colesterol HDL >60 mg/dL
  • Índice aterogénico <4.5 puntos
  1. De acuerdo con la OMS, la enfermedad isquémica es la causa de 10 millones de muertes al año en el mundo
  2. En México, hasta 2018 la primera causa de defunciones en hombres y mujeres, así como de muerte prematura, fueron las afecciones del corazón
  3. Los males cardiacos son ocasionados por malos hábitos de alimentación, ingesta excesiva de comidas grasosas, poca o nula actividad física y consumo de alcohol y tabaco
  4. La actividad física no debe confundirse con el ejercicio, pues ese es una variedad de actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física
  5. También puede activarse uno con el movimiento corporal en los momentos de juego, del trabajo, de formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de actividades recreativas
  6. A la alteración de lípidos en la sangre con rangos mayores a los deseables se les llama dislipidemias
  7. El exceso de ellos en la sangre no solo provoca enfermedades cardíacas, sino también derrame cerebral
  8. Un índice de masa corporal (IMC) normal no es indicador de un óptimo estado del perfil lipídico, existen casos donde personas de bajo peso han presentado casos de dislipidemias, por ello se recomienda un chequeo médico regular

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