Hacer las cosas correctamente

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Eduardo Cerecedo Sáenz

Una cosa es el voluntarismo con la actitud de querer alcanzar objetivos, confiando más en previsiones que en las posibilidades reales, y otra, el montaje escenográfico como herramienta para disfrazar el voluntarismo político; desde luego, con el voluntarismo no solo se le minimiza e ignora a la población en sus necesidades pretendiendo que son atendidas, sino que también es afectada más.
Por otro lado, los que ven en los cambios una oportunidad de consolidar su poder, ayudados por la modificación oficiosa de la ley, deben considerar que nuestra ciudadanía, hoy más educada y con necesidad de progreso, requiere resultados en lugar del aumento de voluntarismo. Porque a menudo escuchamos sobre “lo correcto” que se están haciendo las cosas en el país, lo que representa solo un aspecto; el otro matiz es “hacer las cosas correctamente” y que se refiere a cómo lograrlo, porque es mucho más complejo ejecutar los planes que solo mencionar la estrategia. En México, existe un déficit del matiz de hacer las cosas correctamente que debe ser abordado porque la ciudadanía cada vez más se interesa en mejorar ese aspecto. Por otro lado, como fue informado oportunamente en Libre por convicción Independiente de Hidalgo, sobre las reformas a la Ley Orgánica Municipal, y que trata sobre los servidores públicos municipales que incumplan con la creación y actualización del atlas de riesgos en sus respectivas demarcaciones y que serán acreedores a un procedimiento administrativo de responsabilidad, de acuerdo con la serie de reformas aprobadas por parte del Congreso estatal, que establece que las autoridades involucradas contarán con 180 días para presupuestar, gestionar lo conducente y ordenar la elaboración del atlas de riesgos correspondiente, o en su caso actualizarlo a su gestión. Además, la reforma está enfocada en establecer que el servidor público responsable de ejecutar el atlas de riesgo será el titular de Obras Públicas municipal en coordinación con el área de Protección Civil. En efecto, el aspecto técnico es de enorme importancia y el desarrollo de un atlas de riesgo es fundamental y conlleva un tiempo razonable con una inversión económica importante; y quizá lo deseable es que en este tema tan delicado se retirara todo voluntarismo, porque en casos tan importantes para la ciudadanía hidalguense como los hundimientos en la capital del estado, quizá se percibió algo de eso en sus informes técnicos por parte de protección civil, además, de otros actores con ideas sin fundamento como el caso de hundimientos con relleno de jales. Y ¿qué hay de los riesgos antropogénicos? como son los rellenos sanitarios mal llevados, o el traslado de material contaminante; quizá, con la reforma en el atlas se detectará eso, pero ¿se prevén posibilidades reales que permitirían detener las anomalías de trasladar problemas, como enviar los jales de Pachuca hacia Epazoyucan?

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Doctor en ciencias de los materiales, ingeniero minero metalúrgico por la UAEH y maestro en ciencias en geología minera por el Instituto Politécnico Nacional. Profesor investigador de la Autónoma de Hidalgo y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Colabora en Libre por convicción Independiente de Hidalgo desde 2009.