“Cualquier chica puede ser glamurosa. Todo lo que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida.”
Hedy Lamarr

Desde que inició el uso de las telecomunicaciones, cada día se les encuentra más utilidad en el mundo actual, el que se encuentra en constante cambio en las diferentes disciplinas y en especial en la ciencia y la tecnología. Actualmente esa tecnología avanzada permite romper fronteras, en especial en la comunicación, a tal grado que ha terminado con aquello que impedía la inmediatez de los mensajes, el compartir música, videos, imágenes, entre otros, en poco tiempo o en el mismo instante.

Es de suma importancia conocer que esos logros tecnológicos que tenemos a nuestro alcance como algo cotidiano se iniciaron en un periodo de la guerra, donde era parte fundamental que existieran métodos de comunicación confiable y eficaz. En esos momentos lo que se utilizaba era la radio como el medio más conveniente, aunque no el más seguro.

De esa forma fue como se iniciaron los primeros trabajos para la creación de lo que hoy en día es el Wifi y bluetooth. ¿Sabías que las bases de todas las tecnologías inalámbricas de las que disfrutamos actualmente fueron creadas por una mujer?
Hedwig Eva María Kiesler, mejor conocida como Hedy Lamarr, fue ingeniera en telecomunicaciones, actriz y amante de la cinematografía, su vida transcurrió durante la segunda Guerra Mundial.

Nació el 9 de noviembre de 1914 en Viena, Austria. Su padre era bolsista de Lemberg y su madre pianista de Budapest. La pequeña demostró una habilidad impresionante para estudiar y se decidió por una ingeniería. No duró en la carrera porque prefirió su sueño loco, ser actriz. Conoció a Max Reinhardt, empresario, director de cine y teatro, quien la contrató confiando en que el talento y belleza de Hedy conquistaría al público.

En 1932 se presentó a la audiencia de la película Éxtasis, dirigida por Gustav Machaty, filmada en Checoslovaquia; en la cinta se muestra por primera vez sin censura la escena de una mujer totalmente desnuda, papel representado por Hedy Lamarr.
“Fue tachada de escándalo sexual y se prohibió su proyección en las salas de cine. Le llovieron censuras y condenas, incluida la del Vaticano”, Morrón, 2015.

La polémica desatada hizo que todos se decepcionaran de ella, pero Fritz Mandl, reconocido empresario de la industria productora de armas y equipos militares, quedó impactado con la belleza de la actriz. Fritz contactó a los padres de Lamarr para cortejarla, ellos accedieron creyendo que por ser más grande que su hija la haría entrar en razón y dejar de lado la actuación y continuar con sus estudios.
Se casó con la bella austriaca y, aunque ella se opuso, sus padres la obligaron; las mujeres de la cuidad anhelaban la vida de Hedy, que gozaba de un matrimonio de ensueño, con lujos, comodidades, riquezas y sin preocupación alguna.

Firtz Mandl era posesivo y celoso, la llevaba a sus reuniones de negocios y eventos para mantenerla vigilada, no permitía que se desnudara o bañara a menos que estuviera presente, y si realizaba actividades, debía avisar antes. En esas reuniones la joven aprendió mucho acerca de la última tecnología en armas que se producían para ser vendidas principalmente a los nazis. La situación de acoso por parte de su esposo hizo que Hedy se escapara de casa cuando él estaba de viaje de trabajo, se llevó algunas joyas para sobrevivir en lo que encontraba un lugar lejos y adecuado para instalarse.

Llegó a Londres, donde conoció a Louis B Mayer, productor de cine, quien le ofreció trabajo al instante con la condición de que cambiara su nombre de Hedwig Eva María Kiesler (por el escándalo de la película Éxtasis) y eligieron el de Hedy Lamarr en memoria de la actriz del cine mudo Bárbara La Marr, Morrón, 2015.
Las oportunidades y propuestas de trabajo para Hedy fueron muchas, se instaló en Hollywood, filmó más de 20 películas e inició otra etapa en su vida, que gracias a su personalidad, glamour y talento, conquistó la pantalla grande. En 1941, la mitad del mundo estaba en guerra y una de las necesidades de la guerra eran equipos de comunicación eficiente y confiable. “El área de las comunicaciones estaba especialmente crítica en una guerra de movimiento y la radio era el único medio de comunicación”. Por otra parte, también se estaban experimentando sistemas de guiado de armas por control remoto mediante señales de radio, Morrón, 2015. Hedy trabajó una técnica para mejorar la transmisión de los mensajes, fragmentándolos en partes pequeñas con un patrón determinado. En una cena de trabajo conoció a George Antheil, pianista estadunidense que trabajaba componiendo y arreglando bandas sonoras, mejorando las técnicas que Lamarr había desarrollado y ambos crearon la llamada Técnica de transmisión en el espectro ensanchado.

En 1941 mostraron el registro de patente: Secret Communication System, aceptada un año después. El trabajo de Hady fue reconocido después por haber cambiado su apellido de casada. La Marina de Estados Unidos quería utilizar esa patente para los torpedos de la guerra, pero no confiaron en él y el sistema quedó archivado.
Hady olvidó el proyecto y creo una organización cinematográfica; en sus horas libres exploraba el mundo de la tecnología. Una empresa estadunidense puso en marcha el desarrollo de la patente de Lamarr y George, cuando la patente había caducado, utilizándola para la comunicación militar. Es importante conocer que la actriz jamás recibió pago por su invención y pasaron muchos años para que fuera reconocida como lo merecía.

Hedy entró en depresión cuando su carrera como actriz y cinematógrafa vino abajo, consumiendo drogas, haciéndose cirugías estéticas, envolviéndose en escándalos, convirtiendo su vida en amargura total, a tal grado que el 12 de marzo de 1997, cuando sería reconocida, no asistió. “Ese mismo año, junto a Antheil, recibió el Bulbie Gnass Spirit of Achievement Award y distinción honorífica concedida por el proyecto Milstar”, Morrón, 2015. Ganó muchos premios que no disfrutó por su depresión. “La tecnología de Lamarr se utilizó para controlar los torpedos y la comunicación y, al día de hoy, se encuentra todavía en uso para las redes móviles, dispositivos bluetooth y Wifi”, Valdés and Rubio, sf. El 9 de enero del 2000, falleció en Casselberry, Florida.

“Hedy Lamarr era mucho más que una cara bonita, mucho más que una actriz, era una gran inventora.”

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