“Cualquier chica puede ser glamurosa. Todo lo que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida” “El mundo no se está haciendo más fácil. Con todos esos nuevos inventos creo que las personas se apresuran más y empujan más. Hacer las cosas con prisas no es lo mejor, se necesita tiempo para todo: tiempo para trabajar, tiempo para jugar, tiempo para descansar” –Hedy Lamarr Nuestra historia, su historia, la historia. En las mujeres como les ha cambiado la historia a lo largo de su vida. Infinidad de mujeres han luchado por introducirse y ocupar un espacio destacado en este mundo maravilloso en los lugares que han sido siempre únicos por y para los hombres, ya que únicamente ellos podían tener acceso a diversas investigaciones y acciones diversas; las mujeres aunque realizaran exhaustivamente una investigación nunca eran aceptadas y ¿por qué? La razón o la verdad en esos tiempos, era sencillamente que, el simple motivo se le atribuía que el sexo femenino no se encontraba apto para realizar cosas que el varón tenía por derecho hacerlo.

A través de los años muchos avances y también las costumbres en los núcleos familiares han sido cambiados, la mente de las familias ha sido mejorada y transformada, gracias a los grandes esfuerzos que de alguna forma han sido ya marcados con un antes y un después. Lamarr fue una de esas tantas mujeres que logró destacar en su época, de las muchas otras más que lo han hecho y ella dejó su legado o su granito de arena para contribuir a uno de los tantos y tantos cambios que ya ha tenido este mundo maravilloso en el cual nos encontramos.

La lucha que ha tenido la mujer para ser tomada en cuenta y para que tenga una igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona con su participación ha sido muy larga. Si han existido mujeres que marcaron y cambiaron la historia de la humanidad, gracias a ellas muchos avances y costumbres han cambiado en el transcurso del tiempo y todo, gracias al enorme esfuerzo que realizaron todas ellas en su propio ámbito.

Insisto, a lo largo de la historia, muchas mujeres han luchado por conseguir un espacio destacado con sus descubrimientos en un mundo que parecía ser dominado por los hombres. Mujeres que han logrado destacar, de las muchas que lo han hecho.

Siempre se ha vivido en un mundo patriarcal y hasta la fecha seguimos en ese tipo patriarcal, no muy notorio pero lo tenemos en distintos lugares y países. Si han existido y seguirán existiendo, muchas mujeres que tienen la capacidad suficiente para seguir cambiando el curso de acontecimientos políticos, históricos, científicos y sociales de la humanidad. Miles de mujeres de diversas épocas lucharon contra los prejuicios y demostraron que es posible destacar en un mundo liderado por hombres. Ellas se atrevieron a tomar las riendas de su destino y trascender más allá del contexto que les tocó vivir. Con ello lograron marcando un antes y un después, algunas desarrollando interesantes investigaciones, otras participando en las múltiples tareas heroicas e inspiradoras, pero siempre aportaron y seguirán aportando su granito de arena.

En este espacio me permitiré recordar a esta bella mujer, que fue actriz y dotada de una encantadora belleza, la que cautivó y reinó en ese mundo maravilloso que todas aspiraban estar, en ese Hollywood dorado. Poseedora de un glamour sin igual y que todos al conocerla la admiraban, ya que con ello eclipsaba. La artista no solo fue una sex symbol, sino que fue dueña de una mente privilegiada y la autora de un sistema de comunicaciones en el que se basan todas las tecnologías existentes en la actualidad como el GPS, Bluetooth, Wifi y transmisiones militares incluidas.

La pasión que invadía a Hedy era la de inventar, fue su auténtica pasión sin duda alguna. Desarrolló una carrera paralela y bastante discreta como ingeniera de telecomunicaciones. Ayudó al magnate Howard Hugues en su obsesión por crear un avión más rápido estudiando la aerodinámica de los pájaros y la fisonomía de los peces. A Lamarr como mujer, Dios le otorgó una extraordinaria belleza (Shearer, 2010).

Hedy Lamarr nació el 9 de noviembre de 1914 en Viena, su nombre original fue Hedwig Eva Maria Kiesler, única hija de un matrimonio de judíos secularizados, su padre un banquero de Lemberg y su madre pianista de Budapest, una de las familias burguesas del momento, y aun siendo de origen judío, se habían criado en el catolicismo. (Brem, 2000).

Desde pequeña destacó en la escuela con sus profesores y la consideraron como niña superdotada. En casa, creció escuchando las interpretaciones de su madre al piano y ella misma, también a temprana edad, tocó este instrumento a la perfección. Inició sus estudios de ingeniería a los 16 años, pero tres años más adelante, en 1933 abandonó la carrera con lo inquieta que fue y decidida a cumplir el sueño de ser actriz, empezó a actuar en el teatro berlinés como alumna del director y empresario del teatro y cine Max Reinhardt, por lo que la llevó a Berlín para que se formase en interpretación, tras lo cual, regresaron a Viena para empezar a trabajar en la industria del cine.

En esta carrera cinematográfica se hizo famosa por la película Éxtasis (1933), donde aparece completamente desnuda en dos ocasiones y por ese hecho se le conocería como la primera mujer en la historia del cine que apareció desnuda en una película comercial, por esa película el magnate de la industria armamentística Friedrich Mandl se casó con ella en contra de su voluntad, Hedy calificó esa época como su esclavitud, porqué también abandono su carrera.

En esa soledad decidió continuar con sus estudios de ingeniería obteniendo de los clientes y proveedores de su esposo todo tipo de información de la tecnología armamentista. En los años de 1940, la técnica de conmutación de frecuencias le devolvió notoriedad en los últimos años de su vida, ya que en 1937 Lamarr escapó de su esposo, con la ayuda del asistente de su esposo con quien tenía una relación sentimental (Barton, 2010).

El realizar una investigación para inventar era su auténtica pasión, cuando estudiaba, la asignatura preferida era la química y desde muy temprana edad empezó a interesarse por la tecnología, igual que su padre, al que adoraba. Desarrolló una carrera paralela y bastante discreta como ingeniera de telecomunicaciones. Ideó unos cubitos que convertían el agua en Coca-Cola. Al inicio de la segunda Guerra Mundial, ella y George Antheil desarrollaron la patente de un sistema de guía por radio para torpedos aliados que utilizaba el espectro ensanchado y la tecnología de salto de frecuencia para vencer la amenaza de interferencias por parte de las potencias del eje. Los principios de su trabajo se incorporan a la tecnología Bluetooth y son similares a los métodos utilizados en las versiones heredadas de Wifi. Esa investigación la llevó a su incorporación al Narional Inventors Hall of Fame en 2014. Esa fue su gran aportación a la humanidad y debe ser reconocida por ello (Carddock, 2013).

Se debe otorgar el reconocimiento a todas estas mujeres y los historiadores las han olvidado o ignorado. Se tiene que poner en su lugar a mujeres luchadoras, creativas y transformadoras como Hedy, quien falleció el 19 de enero de 2000 en Casselberry, Florida, quien fue la inventora de la primera versión del espectro ensanchado que permitiría las comunicaciones inalámbricas de larga distancia. Gran reconocimiento.

“La esperanza y la curiosidad sobre el futuro parecían mejores que las garantías. Así pensaba yo. Lo desconocido siempre fue tan atractivo para mí… y todavía lo es”
–Hedy Lamarr

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