Federico Arana, el rey Midas de la pasión

pag22-n1Con una trayectoria de escritor, biólogo y músico, Federico Arana es como un rey Midas, con su pasión y esfuerzo todo lo convirtió en oro: ganó el premio Xavier Villaurrutia; su grupo, Naftalina, es un icono del rock nacional y es considerado uno de los principales divulgadores de la ciencia en México.

Actualmente, el escritor nacido en 1942 en Tizayuca, vive en Cuernavaca donde se dedica a recolectar insectos con su hija más pequeña, da clases de biología en un Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) y escribe una novela en la que el personaje principal es un viejo roquero.
“No sé cuándo salga porque siempre me he dedicado a criticar a las mafias editoriales. En este momento soy un cadáver literario, nadie me quiere publicar.”
El Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo le hará un homenaje en la edición 12 de la Feria del Libro Infantil y Juvenil Hidalgo, donde participarán Víctor Roura y Hugo García Michel.
“Me parece muy generoso este homenaje, sobre todo que estaremos los de Naftalina, de puro milagro no nos hemos muerto. Cantaremos rolas de nuestros ocho discos” dijo el escritor.
Un tema de Arana, “Rebelde radioactivo” forma parte de la música del filme de Luis Buñuel Simón del Desierto y de la cinta de 2012 Gimme the Power, cuyos protagonistas son  los integrantes de Molotov.
“Cuando aún nos llamábamos Los Sinners, Buñuel nos contactó; quiera un tema roquero y fuerte. A nosotros nos sorprendió. Cuando lo escuchamos en la escena final se oía mejor de cómo la tocábamos y la película Gimme the Power no la he visto”, dijo el escritor, científico y músico.
En 1973 ganó el premio Villaurrutia en México y el de poesía por la Universidad Internacional de Santander, España, con La Jiras, obra considerada como literatura “de la onda”. Sin embargo a Arana no le gusta esa etiqueta.
“No creo que yo sea de la onda porque este movimiento atenta con el lenguaje y la riqueza del español, y algunos de quienes se decían de la onda no sabían el significado de las palabras, que eran utilizadas como códigos entre delincuentes.”
Otra de las facetas del hidalguense es la biología, en la que se ha dedicado a la entomología y es un promotor de la entomofagia (comer insectos), donde se ha desmitificado que comer bichos es un pecado.
Y desde hace 27 años da clases en el CCH donde convive con jóvenes. Comentó que ha notado el desencanto de una juventud que heredó los errores de sus padres y abuelos. El escritor celebró que surgiera el movimiento #YoSoy132 ya que irrumpieron de forma sutil en la política nacional, cosa que faltó en los movimientos estudiantiles de los años 60 y 70.