“Un héroe usa la telequinesis por la justicia, él lo hace por lujuria. Superpoderoso, supermorboso, súper X”, reza el espectacular de Blim-Televisa que promociona su serie en los andenes de la estación Tacubaya, del metro de la Ciudad de México. En la simple lectura, sin la imagen, resulta inadecuado a la educación sexual. Es una oda a la malversación del deseo, exacerba el exceso y distorsiona las relaciones entre mujeres y hombres. ¿Por qué?
Desde hace décadas ya, las mujeres de este país y el mundo han empujado acciones positivas para alcanzar la justicia y equidad en la sociedad, en los diferentes ámbitos del mundo público y privado. En México, estamos a 16 días de conmemorar el 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, como un medio de sensibilizar sobre la valía de las mujeres en todos los campos de la vida social. Es un día que dentro de la agenda periodística, incluso, se hace recuento de avances y retrocesos según instancias de estudio institucional como Inegi, Inmujeres, por ejemplo, o bien se difunden problemáticas tan graves como la violencia sexual, el feminicidio, entre otros. Es la fecha, por cierto, en que todos los medios electrónicos equivocan el día y regalan flores y adulan el “ser” mujer, como si se tratara del segundo Día de la Madre.
Esta confusión y doble discurso en la publicidad se da en espacios públicos, abiertos y masivos en pleno siglo XXI y paradójicamente en la vanguardista capital de la República, estado que incluso declaró en noviembre de 2015, por su gobernante Miguel Mancera, a la CDMX ciudad segura y amigable para mujeres y niñas. Los hechos revierten el discurso y reflejan las mentalidades arcaicas y patriarcales que naturalizan y promueven el hostigamiento y acoso sexual de las mujeres. Una imagen dice más que mil palabras y éste es un inobjetable ejemplo.
“En el anuncio aparece una mujer con las manos entre las piernas, a la que se le está subiendo la falda. Ella queda expuesta entre el dichoso ‘superhéroe’ que parece hacer uso de sus superpoderes para que esto ocurra, mientras dos personas observan la escena. El anuncio de por sí es indignante. Refleja sexismo y acoso contra las mujeres.”
Señala puntualmente la petición en el portal change.org para que se remueva esta publicidad que promueve el acoso del que muchas mujeres son objeto en esa gran ciudad y, sobre todo, en el transporte público como lo es el metro. La solicitud se dirige al gobierno de la Ciudad de México, al transporte colectivo Metro, a Blim y a Televisa. Habrá de esperar respuesta.
Contra esta publicidad sexista y violenta, un respiro y esperanza, sin duda, de que la transformación es lenta pero segura, fue la declaración de Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacuba, quien oficial y formalmente expresó que ya no tocarán más “La ingrata”, canción que en su letra amenaza a la mujer con balazos, pues consideran que va contra la sensibilización de no violencia contra las mujeres, el feminicidio, e incluso están considerando cambiar esta letra: “Éramos bien jóvenes cuando se compuso y no estábamos sensibilizados con esa problemática (feminicidios, como ahora todos sí lo estamos). Creo que es un momento de repensar si la vamos a seguir tocando o si le cambiamos la letra […] Mucha gente puede decir que es solo una canción. Pero las canciones son la cultura, y esa cultura es la que hace que ciertas personas se sientan con el poder de agredir, de hacer daño” (http://www.eluniversal.com.mx/articulo/espectaculos/musica/2017/02/22/cafe-tacvba-ya-no-tocaria-mas-la-ingrata).
Este ejemplo de reflexión y acción debería influir a las autoridades y consorcios responsables de esta publicidad violenta y convertir las palabras en hechos. Habrá que esperar se “armonice” el discurso con la realidad; mientras, bien por los integrantes de Café Tacuba.

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Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM y especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Periodista colaboradora en medios desde 1987. Defensora de lectores y articulista del diario Libre por Convicción Independiente de Hidalgo. Integrante del consejo editorial de la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer AC. Docente universitaria desde 1995 en la UNAM. Profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desde 2008. Integrante y cocoordinadora del grupo de investigación Género y Comunicación en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Línea de investigación y publicaciones sobre periodismo, comunicación y género.