Hidalgo acaricia el triángulo rojo

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editorial

Hidalgo acumuló en agosto la mayor cantidad de tomas clandestinas en ductos de Pemex que el resto del año. Mil 256 suma solo por debajo de Puebla que encabeza la lista en el país, donde el huachicoleo es una práctica común.

Ese incremento, de 55 conductos clandestinos entre julio y agosto de 2018, tiene dos lecturas: la primera tiene que ver con el aumento en la “ordeña” y la segunda con el combate a ese delito.

En julio de este año, el Ejecutivo del estado creó la Fuerza Especial Conjunta, grupo de elite conformado por más de 4 mil elementos de seguridad de los tres órdenes de gobierno para el combate específico de esa actividad que genera miles de pérdidas al Estado mexicano.

El aumento en tomas clandestinas en Hidalgo ha sido paulatino, en enero pasado Petróleos Mexicanos contabilizó 139 y de ahí ya no bajaron; agosto fue el mes con mayor incidencia, 201. Pero ¿qué significa que cada vez haya más conexiones irregulares? Que los delincuentes desafían a las Fuerzas de Seguridad y escarban con el afán de menoscabar las finanzas nacionales en lo que se llama el efecto panal. O, por otro lado, que la Fuerza Especial Conjunta integrada por el Ejército, Policía federal, estatales y municipales, está dando resultados, al identificar la mayor cantidad posible de tomas clandestinas.

Lo cierto es que por la incidencia en la “ordeña” de combustible, Hidalgo acaricia el llamado triángulo rojo, que pese a los esfuerzos para contrarrestar la práctica esta sigue en aumento. Miles de huachicoleros son detenidos al año, pero apenas unos cientos pisan la cárcel, pues no alcanzan la prisión preventiva. Según datos de Pemex, en 2017 fueron detenidas mil 947 personas, de ellas mil 202 fueron judicializadas y solo 176 estuvieron en prisión preventiva.

Este 2018 la historia no ha sido diferente, pues hasta el 13 de junio Pemex sumaba 728 detenidos, de los cuales solo 89 estuvieron en prisión preventiva y de ellos, solo tres han sido sentenciados. Un combate disparejo, por un lado se ataja el decomiso, que suma desde el 10 de julio cuando entró en operación la Fuerza Especial Conjunta 981 mil 249 litros de combustible, por otro, los delincuentes siguen libres.

De filón. Pachuca está con el proyecto de Santa Lucía; ya decidimos bien el pasado primero de julio, sigamos con esa buena costumbre.

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