Pachuca.- Hidalgo es un estado con gran presencia de población indígena, que está agrupada en tres regiones y en igual número de etnias; en conjunto representan cerca de 25 por ciento de la población total, distribuidos en un número importante de municipios.

El grupo que más domina es el náhuatl, que representa a 55 por ciento de la población indígena; el otomí constituye 44 por ciento y el tepehua apenas uno por ciento. Las tres regiones de la entidad donde hay comunidades indígenas son la Huasteca, el Valle del Mezquital y la Sierra Otomí-Tepehua.

La ocupación principal de la población indígena es la agricultura y en la región de la Sierra Otomí-Tepehua es el café. La economía, organización social y política tienen fuerte relación con esa actividad.

Sin embargo, los ciclos económicos están fuertemente relacionados con los precios internacionales del café, a tal grado que cualquier variación afecta en la economía local.

La producción del café en Hidalgo cuenta con una superficie aproximada de 44 mil hectáreas y la región Otomí-Tepehua representa una tercera parte del total en la entidad; se caracteriza por la carencia de asistencia técnica y recursos tecnológicos que permite a los agricultores ofrecer su producto con mayor calidad y mejor precio. Por esa razón, entre otras, su bajo precio los ha orillado a cambiar sus cultivos por productos más rentables.

El doctor Sócrates López Pérez, experto en planeación y desarrollo económico, tiene casi 20 años estudiando el café en la entidad.

Un producto de ese tipo requiere de una certificación que constate su pureza.
La UAEH tiene actualmente la capacidad técnica y científica para operar un organismo de ese tipo que impulse y detone la producción de café orgánico en la entidad

En ese tiempo logró que dos proyectos fueran financiados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), publicó importantes artículos y libros, desarrolló prototipos del módulo orgánico de producción e impulsó la creación de dos organizaciones de productores, así como convenios de venta y avance en la certificación de café orgánico para Hidalgo, entre otras acciones.

En 2002, publicó el artículo “De lo global a lo local: cambios de cultivos y estrategias de sobrevivencia ante la crisis del mercado internacional del café. El caso de la Sierra Otomí-Tepehua en el estado de Hidalgo”.

El punto de partida de su investigación fue la caída en el precio internacional del café a partir del año 2000, cuyo impacto recayó sobre las economías locales sustentadas en el cultivo de ese producto.

El investigador explicó con su trabajo que existe una fuerte relación entre región, desarrollo y actividad productora de café, la cual determina una correlación entre indicadores de marginación, producción agrícola del café y condición de pobreza en general.

Para el caso de la región Otomí-Tepehua en Hidalgo, ese proceso derivó en cambios sociales en las economías familiares y las costumbres del cultivo.
Por los resultados obtenidos con la investigación, Sócrates López obtuvo el primer lugar en el Premio Maestro Ricardo Torres Gaytán del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en ese año.

En 2012, el proyecto Organización regional de productores para la certificación de café orgánico bajo un esquema de comercio justo de López Pérez, profesor investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), logró recursos económicos a través del Fondo Mixto del Conacyt y el gobierno estatal.

Luego de varios años de investigación científica referente a la producción de café en la entidad, el doctor Sócrates indicó que es urgente fortalecer la tecnología de los agricultores, abrir nuevas redes comerciales bajo el concepto de “comercio justo” y, sobre todo, apostarle en Hidalgo a la producción de café orgánico.

Por lo anterior, formó dos asociaciones de productores en esa rama y contó con el respaldo de instancias federales, como Conacyt, para el proceso de certificación; incluso diseñó una maquinaria y adquirió tecnología que permite a los productores procesar su grano con estándares de calidad hasta su empaque y obtener mayores ganancias con su trabajo.

En entrevista para el programa radiofónico “Luciérnaga”, expuso que el café producido en la entidad tiene ciertas deficiencias genéticas.

Las grandes empresas acuden a las zonas de cultivo a comprar el denominado café en bola para procesarlo de manera industrial y extraer la cafeína, la cual es posteriormente mezclada con harina y se pone a la venta como café soluble, el cual está mezclado con saborizantes y aromatizantes. Así, pierde todas sus propiedades originales.

En contraste, el café orgánico tiene cuidados y carece de la presencia de insecticidas o químicos, además es sometido a un proceso de limpieza, organización social y aplicación de conocimientos tradicionales. Por esas propiedades, es altamente valorado
en el mercado.

Un producto de ese tipo, abundó, también requiere de una certificación que constate su pureza. La UAEH, plantea el doctor Sócrates, tiene actualmente la capacidad técnica y científica para operar un organismo de ese tipo que impulse y detone la producción de café orgánico en la entidad.

Es sus estudios, afirmó el investigador, está demostrado que cafetaleros de la entidad tienen la capacidad para producir una tonelada de café orgánico por día, lista para empaquetar.

Lo anterior, de acuerdo con el prototipo denominado Módulo de producción de café orgánico, que él implementó como parte de sus estudios.

 

Un café, una historia

Detrás de una aromática y sabrosa taza de café hay una intensa historia, pero también fuertes presiones económicas tejidas entre el arte de su cultivo y el injusto pago para los agricultores, como suele suceder con muchos productos del campo.

En el caso del café en México, su trayectoria ha sido intensa, dadas las características geográficas del país. Se ha cultivado incluso en estados como Coahuila, Tamaulipas y Sinaloa, pero el de mejor calidad proviene de Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Puebla, Guerrero, Nayarit, San Luis Potosí, Colima e Hidalgo, granos reconocidos desde el siglo pasado. Además, el café de Veracruz y Chiapas cuenta con denominación de origen.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), la producción de café rebasa el medio millón de toneladas, por lo cual México ocupa el sitio 10 en producción de semilla verde. Otro dato interesante es que hay cerca de 540 mil cafeticultores en una superficie de más de 700 mil hectáreas.

Además, México es el principal productor de café orgánico a nivel mundial, ya que en la actualidad destina una superficie de 30 mil hectáreas para ese tipo de siembra en las zonas de Chiapas y Oaxaca; asimismo, el país es líder en la exportación, pues envía más de 28 mil toneladas cada año a países europeos.

El primer cargamento de café orgánico mexicano salió al mercado europeo en 1985, hace 32 años, y lo produjo una cooperativa de pequeños agricultores de Oaxaca.
Tras esa primera experiencia, el país se mantuvo como el principal exportador con un volumen de 350 mil sacos de 60 kilos, proveniente de Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Puebla.

En 2012, el envío creció hasta 474 mil sacos, del cual 66 por ciento fue de café verde y el resto de café tostado, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de la Cadena Productiva del Café (Amecafé).

Actualmente, el café orgánico originario de México tiene presencia en más de 40 países.

Científico invitado

[ Sócrates López Pérez ]

Es doctor en ciencias sociales en el área de planeación y desarrollo económico por la Universidad Autónoma Metropolitana y pertenece al Sistema Nacional
de Investigadores (SNI) nivel dos.

Es profesor investigador del área académica de sociología y demografía en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu) de la UAEH desde 1997.

Entre otros reconocimientos, recibió: Medalla al Mérito Académico del Doctorado por la Universidad Autónoma Metropolitana y el Premio Nacional de Economía Ricardo Torres Gaytán 2002, otorgado por el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.

Es fundador de la cátedra UNESCO en la UAEH y de la maestría y doctorado en ciencias sociales. Fue coordinador de investigación y posgrado de 2012 a 2014, y director de la Escuela Superior de Tlahuelilpan.

 [ Sócrates López Pérez ]
Ha sido evaluador nacional de diversos programas de apoyo a la ciencia, así como miembro y fundador del grupo de investigación Planeación y Desarrollo Territorial en
esa institución.

Sócrates López realizó una estancia posdoctoral en la Universidad de Münster, en Alemania. Tiene como línea de investigación la planeación y desarrollo económico, y es coordinador de importantes proyectos con financiamiento nacional e internacional, en temas como: diagnóstico sociodemográfico de la megalópolis de la zona centro del país, Plan Rector de Prevención del Delito en el Estado de Hidalgo y diseño del parque científico y tecnológico de la Autónoma de Hidalgo.

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