Lejos quedaron aquellos días de febrero cuando un extraño virus empezó a tener resonancia en México. Los medios de comunicación empezaron a inundarse de información y también de excesiva desinformación. Hoy, la pandemia mantiene paralizada la economía nacional. El desempleo galopante. Los sistemas de salud al borde del colapso. No hay estrategia ni discurso que garantice puerto seguro al pueblo de México. En la entidad se celebrarían elecciones municipales este año y hoy el proceso navega en la indefinición. La economía informal, de por sí robusta, amenaza con exacerbar los indicadores al término de la emergencia. El reporte dado a conocer ayer por la Secretaría de Salud federal confirmó un nuevo record para la entidad, de esos que no se desearía ostentar: 36 contagios y seis fallecimientos por coronavirus en las últimas horas. La famosa curva epidemiológica parece que aún no termina de extenderse, mientras la movilidad ciudadana continúa. Ignorar el quédate en casa está pasando la factura a los hidalguenses. La crisis sanitaria es real y el desafío a lo desconocido nos llevará por un tobogán sin fondo. La otra cara de la moneda es la informalidad económica. Para el especialista Roberto Morales Estrella, Hidalgo junto con los estados del centro y sur del país tendrán mayores efectos negativos por la enfermedad, por tener más población en dicho sector. De acuerdo con el investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, la llamada economía de subsistencia prevalece en 71 de 84 municipios, pues solamente 13 demarcaciones aportan 82 por ciento del PIB. Ayer, tianguistas de Tlahuelilpan y de Actopan acordaron con los respectivos ayuntamientos que regresarían paulatinamente a sus espacios de trabajo, con las debidas medidas sanitarias, aunque inminentemente con altos riesgos de contraer la enfermedad. Nada más difícil que pedirle a una persona que deje de trabajar de manera honrada. Pero el costo en plena fase tres y con los contagios a la alza, la concesión a los comerciantes podría convertirse en despropósito sanitario descomunal. De filón. A partir de hoy, todos con cubrebocas. El gobierno del estado, el mismo que una vez fustigó las acciones del ayuntamiento de Pachuca, hoy echa mano de medidas que rayan en lo coercitivo.

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