Como lo anunció durante su campaña, el hoy presidente electo Andrés Manuel López Obrador regresó a Hidalgo para agradecer a sus simpatizantes el apoyo recibido en las urnas, pero también volvió para ratificar algunos de los proyectos que prometió para Hidalgo, como la rehabilitación de la refinería de Tula que requerirá una inversión de 10 mil millones de pesos durante los primeros dos años de su gobierno. El exjefe de Gobierno de la Ciudad de México ratificó de igual manera su propósito de reabrir la escuela normal rural de El Mexe, esto en presencia y luego de haberse reunido con el gobernador Omar Fayad, su gabinete, y con los diputados locales, federales y senadores. López Obrador también reveló que incluirá a Hidalgo en su plan de construir el Tren Maya, pues los vagones los mandará a construir en Ciudad Sahagún, en concreto en la planta de Bombardier que se encuentra asentada en esa zona del Altiplano hidalguense. Son buenas noticias para Hidalgo porque tales inversiones incluyen a la entidad en dos de los grandes proyectos del próximo sexenio: tanto la recuperación de las seis refinerías del país como la reactivación de la zona maya, que pretende enlazar los principales centros arqueológicos de esa región de nuestro país. La mala noticia es que en lo que se refiere al conflicto político que asfixia al Congreso local, no hubo avance alguno. Incluso, el presidente electo dijo que dejará que aquí mismo se resuelva el asunto. Es decir, seguimos en las mismas. De filón. Alguien en Protección Civil estatal y municipal no hizo su trabajo en la Feria San Francisco de la capital hidalguense. De lo contrario, no hubiera ocurrido el accidente en un juego mecánico que dejó al menos 11 personas lesionadas la tarde de ayer.

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