Los números, además de ofrecernos una descripción más precisa de la realidad, también son simbólicos. Por eso no debemos dejar de reflexionar sobre la evolución de la epidemia del Covid-19 en Hidalgo cuando ayer rebasamos la barrera de los mil muertos. Para llegar a esa cifra, pasaron poco más de cuatro meses, desde que se registró el primer caso. Desde entonces a la fecha, la entidad, al igual que todo el país, ha estado sumergida en una crisis sin precedente en la historia reciente. El número de víctimas es solo una parte, la más visible y lamentable, de esta contingencia. Pero además, el embate del virus ha dejado desempleo, violencia de género, cierre de negocios y parálisis en casi todas las actividades productivas y recreativas, excepto las esenciales. Lo peor es que la intensidad de contagios en el estado no cede, al contrario, va a la alza. Recordemos que solo en 13 días el número de activos aumentó de 643 (12 de julio) a 978 (25 de julio), lo que representó un crecimiento de 52 por ciento. Ayer, en este mismo espacio, hablábamos de que autoridades municipales y estatales, tímidamente, habían comenzado a notificar un nuevo cierre de operaciones de negocios no esenciales, aunque ayer líderes de comerciantes y tianguistas anunciaron que no regresarán al confinamiento pues su propia existencia está en riesgo. El propio secretario de Salud Alejandro Benítez habló con tianguistas con quienes pactó que podrán mantener sus actividades siempre y cuando respeten los protocolos de sanidad. Es decir, no habrá nuevo confinamiento, al menos en la capital del estado. ¿Qué viene en el futuro inmediato para la entidad? No hay claridad ni certeza pues las medidas que han echado a andar los gobiernos en todos sus niveles simplemente no han funcionado porque la epidemia sigue gozando de cabal salud. De filón. La Fiscalía General de la República (FGR) solicitó ayer a un juez vincular a proceso a Emilio Lozoya Austin, extitular de Petróleos Mexicanos (Pemex), por los delitos de operación de recursos de procedencia ilícita en la compra del inmueble de Agronitrogenados, propiedad de Altos Hornos de México. Hoy habrá otra audiencia y la tormenta política apenas está por venir.

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