Hidalgo, pese a los esfuerzos de los últimos años en materia de atracción de inversiones extranjeras, sigue sin despuntar. Seguimos en el sótano nacional ocupando el nada honroso lugar 27 en captación de capitales extranjeros en comparación con el resto de las entidades federativas. De acuerdo con el reporte Inversión extranjera directa por entidad federativa que publicó ayer la Secretaría de Economía, el año pasado el estado captó inversión extranjera por 357.0 millones de dólares; en 2016 el monto fue de 434.7, es decir, en solo un año el indicador cayó 17.87 por ciento. 2017 fue el primer año del actual gobernador Omar Fayad, y paradójicamente fue en ese periodo cuando se hicieron los grandes anuncios en materia económica. Desde la llegada de la automotriz china JAC, que se instaló en alianza con capital nacional, hasta el anuncio de la más grande inversión en la historia del estado a través de la apertura de la nueva planta de Grupo Modelo en Apan, que recordemos, fue comprada en 2013 por la cervecera belga Anheuser-Busch InBev. ¿Qué es lo que pasa que esas grandes inversiones no se reflejan en un mejor desempeño de la entidad en el concierto nacional? Durante el sexenio pasado el entonces secretario de Desarrollo Económico Pablo Maauad argumentó que el crecimiento de Hidalgo no se veía reflejado en el reporte del IED por entidad federativa debido a que las empresas registran el domicilio de la inversión en donde se encuentran sus corporativos, y no en donde instalan sus plantas productivas. ¿Será? Quizá la entidad sigue sin recibir plenamente las inversiones multicitadas y simplemente el capital no fluye como se tenía pensado. Lo que sí es que no tendrán mucho que presumir durante las próximas elecciones. De filón. Seguramente el exgobernador de Hidalgo Francisco Olvera Ruiz sabía del megadesvío maquinado desde la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y concretado, entre otras instituciones, por Radio y Televisión de Hidalgo (RTH).

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