Más de 5 millones de litros de producto perteneciente a Petróleos Mexicanos (Pemex) han sido decomisados en Hidalgo en los últimos tres años, periodo en que de, acuerdo con la empresa del Estado y autoridades de la entonces Procuraduría General de la República (PGR), el robo de hidrocarburo comenzó a incrementar. Aunado a ello, más de 3 mil tomas clandestinas fueron localizadas en territorio hidalguense desde 2016, cerca de 2 mil 600 vehículos fueron decomisados por su relación con el delito y un número superior a 40 incidentes ocurrieron en la entidad derivado de la extracción, transportación y almacenaje de combustible robado.

Para combatirlo, fuerzas especiales integradas por autoridades estatales, federales, municipales, el Ejército, la Marina y, en últimas fechas, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) han desplegado más de mil 300 operativos, de los que derivaron al menos 4 mil 279 carpetas de investigación en contra de presuntos responsables y más de mil denuncias presentadas por Pemex. Sin embargo, el incremento de esa práctica continúa dando batalla en al menos 21 municipios conocidos ya por varios lugareños como “la tierra del huachicol”

tierra del huachicol

El camino a las fuentes

Es el día cero de un mes cálido y comienza a caer la noche en un desolado paraje de cuyo nombre no debo acordarme, son cerca de las 19 horas y la caravana conformada por tres vehículos está lista para partir. Al frente va don Tito, como pidió que lo llamáramos, porque él conoce cómo y a dónde llegar y regresar sin riesgos, “hoy no hay retenes, está libre el paso”, dicen dos en tono calmado mientras uno prende un cigarro y nos indica ir despacio para no perdernos.

El terreno es complicado para transitar en auto y parece cada vez más rocoso, sin embargo, en el camino se abren brechas que parecen haber sido recorridas unas cientos de veces por quienes buscan las fuentes de “agua” de 10, ocho o hasta siete pesos el litro. La oscuridad nubla por fin el cielo y a lo lejos solo se observa una pequeña luz; matorrales y magueyes es todo lo que habita a los alrededores.

El vehículo que guía nuestro camino se detiene y nos indica con las luces traseras que hemos llegado, pero las instrucciones fueron claras y no debemos bajar hasta que don Tito informe que viene por “agua”. Desde aquella casa a escasos 200 metros, construida con tabique y lámina, sale un robusto hombre, quita una gruesa cadena de la entrada y dialoga por unos minutos con nuestro anfitrión, pasan solo otros más antes de que nos señale con la mano que podemos entrar; un olor a estiércol y animales de corral invade el ambiente.

“Tranquilos muchachos, no vienen a ver al Diablo”, dice Tito con una sonrisa en el rostro mientras comenta al hombre cuánta “agua” llevará. En dos cuartos contiguos a la casa, construidos con el mismo material pero techados con lonas, hay seis contenedores repletos del “vital líquido”, aunque su olor no es perceptible porque lo disipa el de la entrada, nos explica el dueño, quien también relata que recientemente debió techar por aquello de los drones.

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Las instalaciones del lugar son rudimentarias pero parecen perfectamente elaboradas, no hay rastro de fugas o derrames y los bidones lucen limpios en su totalidad, “es porque nosotros le pagamos a alguien para que dejara todo como está”, explica el hombre mientras despacha tres garrafones a Tito. Sin embargo, aprovecha el tiempo para contarle que posiblemente abandone el negocio después de sacar su última carga, “pues las cosas se están poniendo complicadas y la familia está primero”.

Detalla que es comprador de segunda mano, no de los “meros buenos”, pues “a lo mucho” pide 10 mil litros; aunque le han invitado a sumarse al bisne grande, pero la inversión es demasiada y el riesgo aún mayor.

“Dicen que le pagas como 3 millones a los de Pemex y te dejan todo listo para que solo llegues y abras la llave, pero hay mucha mafia y mejor ni meterse con los negocios de esa gente; de todas formas, le estoy pensando irme al otro lado, allá está más fácil la cosa”, agrega.

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Con la mirada fija en la garrafa apunta a la marca que indica los 20 litros y agrega un chorro más que, indica, va de “pilón”. Afuera se escucha el ladrido de algunos perros y preguntamos si alguien se acerca, “no pasa nada, por acá nadie se acerca”, responde, “ya en una ocasión intentaron llegar los del Ejército pero la gente no los dejó”.

La venta concluye antes de darnos cuenta y no pasaron más de 20 minutos; Tito se despide con un abrazo de su amigo, quien le dice que espera verlo pronto y que aproveche, pues quizá pronto ya no tendrá más “agua” barata para ofrecerle, pero asegura que no se preocupe, porque en las tierras del huachicol siempre habrá alguien que se convierta en su nuevo proveedor.

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Las carpetas de investigación por el delito se dispararon; en 2016 sumaron 408, mientras que en 2017 alcanzaron mil 55 y en 2018 llegaron a 2 mil 816, lo que representa 4 mil 279 averiguaciones iniciadas en los últimos tres años

Radiografía del huachicoleo

Según información proporcionada por Transparencia, en el estado existen 36 municipios que son atravesados por mil 217 kilómetros de gasoductos, poliductos, oleoductos y LPG, pertenecientes a Petróleos Mexicanos (Pemex); Nopala, Atotonilco de Tula y Tepeji son los que concentran el mayor número del trazo con 123, 99 y 81 kilómetros, respectivamente.

Por tal motivo, desde 2016 a 2018 fueron registradas 3 mil 513 tomas clandestinas en territorio hidalguense, mismas que sumadas a las 164 que Pemex reportó al primer corte de este año, suman 3 mil 677; lo cual, representa un incremento de 513 por ciento en tres años, pues en dicho periodo los casos pasaron de 344 a 2 mil 111 al finalizar diciembre. Asimismo, destaca un aumento de mil 345 por ciento en comparación con 2014, cuando las tomas sumaron 146, luego que, de acuerdo con la empresa del Estado, se estima que en cada dos kilómetros de ducto se encuentra una fuga.

Los municipios con mayor incidencia de esos eventos son aquellos por donde cruzan los ductos o están más cercanos a la refinería de Tula, siendo ese el segundo lugar de la lista, pues tan solo en los últimos tres años Pemex registró 661 tomas clandestinas; el primer sitio lo ocupa Cuautepec, con 690 casos; le siguen Tlanalapa, con 311; Tepeapulco, con 261; San Agustín Tlaxiaca, con 173, y Atotonilco de Tula con 156, entre otros 15 municipios de los 84 que conforman el estado.

Lo anterior derivó en el decomiso de al menos 5 millones 662 mil 669 litros de producto robado a Pemex de 2016 a la fecha, entre diésel, gas, gasolinas, hidrocarburo y turbosina, según la clasificación de la empresa; mismos que fueron confiscados en más de mil 300 operativos desplegados por autoridades de los tres órdenes de gobierno, donde también fueron asegurados más de 2 mil 600 vehículos, con y sin reporte de robo, que eran empleados para la práctica de esa actividad ilegal.

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Asimismo, destaca que una vez extraído el combustible robado, ese es distribuido a los diversos municipios del estado utilizando para ello al menos siete carreteras, entre estatales, federales e intermunicipales, que en su mayoría parten de Tula, como la Tula-Jorobas, donde en agosto de 2015 fue hallado un inmueble con más de 70 mil litros de hidrocarburo. En la lista también se encuentran las vías Portezuelos-Palmillas, Tepeapulco-Cuautepec, Pachuca-Tulancingo, Tula-Tepeji, Tula-Tlahuelilpan y Pachuca-Ciudad Sahagún, donde las autoridades han realizado varios decomisos.

Sin embargo, derivado del incremento en los rondines policiacos, los cuales se agudizaron a mediados del año pasado con la implementación del operativo estatal conocido como Fuerza Especial Conjunta, las modalidades de transporte de hidrocarburo se diversificaron, lo que dio pie a su traslado en camiones modificados o camuflados con todo tipo de productos, además de ambulancias, bolsas de plástico e incluso unidades de transporte público.

Incremento de tomas por municipio

 Municipios 2016 2017 2018
Tula 41 142 478
Cuautepec 71 178 441
Tlanalapa 30 119 162
Tepeapulco 24 73 164
San Agustín Tlaxiaca 11 61 101
Atotonilco de Tula 12 56 88
Tetepango 9 29 68
Tepetitlán 17 57 68
Santiago Tulantepec 5 45 62
Tezontepec de Aldama 28 50 30

Las consecuencias

Aunado al incremento de la problemática, los incidentes derivados de la extracción, traslado y almacenamiento de combustible robado han crecido en el estado en los últimos tres años, llegando a sumar más de 40, entre explosiones de ductos, casas y vehículos, pues en promedio, cada municipio de los 21 que concentran el delito registró por lo menos dos en dicho periodo.

El mayor número de casos fue registrado el año pasado, cuando ocurrieron mínimo 18 incidentes, mismos que fueron atendidos en primera instancia por autoridades de Protección Civil (PC) municipal y Bomberos. Entre los hechos destaca el ocurrido el 28 de octubre en Tula, cuando una toma clandestina explotó generando llamas que alcanzaron los 20 metros de altura; sin que fueran contabilizadas personas lesionadas.

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No obstante, días después en Tlaxcoapan una persona perdió la vida durante la explosión de una toma clandestina y el incendio de tres camionetas que estaban en el sitio, presuntamente utilizadas para la extracción ilegal de hidrocarburo. Hechos que se sumaron a la tragedia acontecida el 18 de enero de este año cuando la explosión de una toma clandestina en Tlahuelilpan cobró la vida de decenas de personas.

Por otra parte, se encuentran los daños económicos que el robo de hidrocarburo genera a Pemex, pues tan solo el año pasado el director de la empresa Carlos Alberto Treviño aseguró que cerrarían 2018 con pérdidas de hasta 35 mil millones de pesos por el aumento en tomas clandestinas y el robo de hidrocarburos.

En contraste, organismos de inteligencia federales documentaron que los recursos que obtienen los huachicoleros por el robo de combustible superan los mil 600 millones de pesos mensuales, es decir, más de 19 mil 200 millones de pesos anuales. Luego que una pipa cargada con 30 mil litros de gasolina robada puede representar hasta 500 mil pesos de ganancia.

Más de 70% de “ordeñadores” están en libertad

De enero de 2006 a diciembre de 2016, la exProcuraduría General de la República (PGR) documentó más de mil casos de personas señaladas por participar en el robo de hidrocarburo en Hidalgo; no obstante, solo 25.5 por ciento fueron detenidas.

De lo anterior da cuenta el documento “Robo de hidrocarburos”, emitido por la exPGR y disponible en la página Datos Abiertos de México, el cual detalla que en dicho periodo de 10 años en el país 24 mil 438 personas presuntamente participaron en el huachicoleo, de las cuales, mil 197 fueron ubicadas en Hidalgo.

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No obstante, de ese número solo 305, equivalente a 25.5 por ciento de los casos, fueron detenidas, luego que el restante 74.5 por ciento, correspondiente a 892 sospechosos de cometer algún delito relacionado con la sustracción y aprovechamiento de petróleo crudo o hidrocarburos refinados, quedó en libertad.

Sin embargo, a partir de 2016, año en que entró en vigor la Ley Federal para Prevenir y Sancionar Delitos Cometidos en Materia de Hidrocarburos, las carpetas de investigación por ese delito se dispararon llegando a sumar 408; mientras que en 2017 alcanzaron mil 55 y en 2018 llegaron a 2 mil 816, lo que representa 4 mil 279 averiguaciones iniciadas en los últimos tres años por delitos relacionados con el robo de combustible.

Incremento de tomas de 2016 a 2018

 Año  Tomas
2016 344
2017 1058
2018 2111
  • Una pipa cargada con 30 mil litros de gasolina robada puede representar hasta 500 mil pesos de ganancia
  • En los últimos tres años, los incidentes derivados de la extracción, traslado y almacenamiento de combustible robado llegaron a sumar más de 40, entre explosiones de ductos, casas como bodega y vehículos transportadores

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