Hoy inicia la nueva normalidad para algunos estados y escasos sectores productivos. Hidalgo, por su parte, continúa en semáforo rojo con mil 688 contagios del coronavirus y 304 defunciones. En medio de este desfase epidémico, varios alcaldes han dado en los últimos días una muy mala señal que en nada contribuye a aplanar la curva de contagios, autorizando la instalación de tianguis y apertura de negocios en sus demarcaciones. En una frágil declaración, el edil de Tlahuelilpan Juan Pedro Cruz Frías admitió que las autoridades de los tres órdenes de gobierno no están en condiciones de evitar que mañana se coloque el tradicional tianguis. Cruz, perdió un primer round a finales de abril cuando se manifestaron por las principales calles del municipio para exigir que se les permitiera vender. En esa ocasión acordaron que se establecerían solo aquellos que ofrecieran productos esenciales. Reconoció que no puede evitar que se aposten los mil 300 ambulantes, ni siquiera utilizando la fuerza pública, ya que en la reunión del 28 de abril advirtieron que volverían a las calles a partir de junio. El 26 de mayo comerciantes establecidos de Tula se manifestaron afuera de la presidencia municipal para exigir a la autoridad que les permita reabrir sus negocios, los cuales llevaban varios días cerrados debido a la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus (Covid-19). De manera condicionada, escalonada y con los protocolos sanitarios, la alcaldía que encabeza el priista Gadoth Tapia Benítez y la jurisdicción sanitaria con sede en esa demarcación acordaron con locatarios reanudar la actividad a partir de hoy. Otro que dio su brazo a torcer la semana pasada, fue Pedro Porras Pérez, alcalde de Tezontepec, quien anunció que permitirá la ampliación de horarios de negocios, a pesar de que ese municipio tenía hasta ayer 39 contagios y 14 muertos. La justificación que ofreció fue que su demarcación llevaba varios días sin registrar nuevos casos, además de que la curva de padecimientos y defunciones por coronavirus va en descenso. También, a finales de abril el ayuntamiento de Actopan fue permisivo con mercaderes locales quienes se establecieron con productos esenciales. Este fin de semana el tianguis de Santa Ana Hueytlalpan fue el único en Tulancingo que no suspendió actividades, a diferencia de los otros 11 que se instalan en el municipio, cuyos líderes acataron la solicitud de la autoridad municipal como medida para abatir la movilidad. Por otra parte, al cuarto trimestre de 2019, la tasa de informalidad laboral en Hidalgo estuvo ubicada en 75 por ciento, la tercera más alta del país, indicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Con esa cifra demoledora, las decisiones de los alcaldes encuentran una salida justificada, sin embargo, al parecer, ningunos ha sido llamado al cuarto piso de gobierno para recibir normativas y lineamientos claros en torno a la apertura del comercio. Bajo esa tendencia, seguramente cada vez más comerciantes pedirán en próximos días a sus presidentes municipales la venia para instalarse y quizá con ello la curva de contagios tarde en aplanarse. De filón. Otra epidemia, la de la inseguridad, durante los primeros cuatro meses del año, en Hidalgo fueron cometidos al menos 872 delitos del fuero federal.

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