Sin hit ni carrera salió ayer el proyecto partidista del expresidente de la República Felipe Calderón y de su esposa Margarita Zavala. La asamblea constitutiva en Pachuca de la organización México Libre resultó un rotundo fracaso. Ni 300 firmas lograron reunir la dupla que gobernó al país entre 2006 y 2012, aunque la exprimera dama advirtió que regresarán el 7 de septiembre a Pachuca para volverlo a intentar. Ese desdén asestado por la ciudadanía que conforma el distrito electoral federal seis, demuestra claramente el repudio hacia el proyecto del exmandatario, que no es otra cosa sino el refrito de una política conservadora. Tras la cancelación de la asamblea constitutiva de la organización México Libre, tan solo en el distrito Pachuca, suman tres asociaciones que buscan convertirse en partido político y que no han logrado juntar al menos 300 personas para validar sus congresos. Eso no solo demuestra el hartazgo social, sino el franco desacuerdo sobre la creación de nuevas fracciones con todo lo que ello representa: asignación de presupuesto público, fragmentación del voto, divisionismo y, en el caso de los Calderón-Zavala, la inevitable resurrección de añejos recuerdos nada gratos para el país. Tras el apabullante triunfo del proyecto lopezobradorista que enarbola una cuarta transformación para México, quién en plena reconstrucción nacional podría darle el voto de confianza a Felipe Calderón, claro eslabón del proyecto neoliberal. Pese a que se registraron 312 personas, solo se validaron 265; además, 12 se retiraron, por lo que al final solo hubo 253. Es decir, México Libre se quedó a 47 credenciales de validar la asamblea. ¡Infumable convocatoria! El sistema político está saturado de partidos, que dicho sea de paso el Instituto Nacional Electoral recientemente les aprobó una bolsa de recursos públicos para 2020 por el orden de 5 mil 239 millones de pesos, en contraste con el desinterés ciudadano. Felipe Calderón, el mismo que en su campaña de 2006 ofreció crear un millón de empleos anuales y que sin embargo al final de su sexenio dejó 867 mil 271 desempleados más de los que había cuando inició su gestión, busca hoy reaparecer en la escena política bajo el yugo de un nuevo partido, ¡su partido! La incógnita es ¿lo logrará?,
al menos en Pachuca parece que no.

De filón. Con el regreso a clases se avecina una cascada de gastos ineludibles para los paterfamilias del país; abrir la cartera en estos días deberá ser un procedimiento quirúrgico.

Comentarios