Para entender cómo podemos combatir enfermedades como cáncer, males cardiovasculares, diarrea y las que derivan del debilitamiento del sistema inmunológico, como el Covid-19, se debe saber cómo prevenirlas. En ocasiones los múltiples padecimientos que afectan a todos los sectores de la población tienen su origen en prácticas cotidianas, no solo en la ingesta de alimentos procesados que provocan per se un daño sistemático a la salud. La pobreza tiene también su repercusión en la economía. Ya se ha hablado de que las personas que viven de la informalidad deben salir a buscar el sustento exacerbando la movilidad y con ello la posibilidad de contagios del Covid-19. Pero las malas prácticas de higiene provocadas por la falta de servicios en espacios públicos, como en las escuelas y en los hogares incrementan sustancialmente el riesgo de enfermar. El agua entubada suministrada a las escuelas de Hidalgo y otros 27 estados, contiene contaminantes como arsénico, fluoruros, manganeso, nitritos, plomo y, además, bacterias fecales, lo cual puede causar cáncer, enfermedades cardiovasculares, diarrea y debilitamiento del sistema inmunológico, revelaron organizaciones civiles. En 198 municipios de 22 estados, entre ellos Hidalgo, se detectaron por lo menos 600 registros de contaminación por arsénico, el cual puede producir cáncer, enfermedades metabólicas y cardiovasculares. Pero no solo las malas prácticas higiénicas y la pobreza provocan enfermedades, la corrupción también. La periodista de esta casa editorial Lourdes Naranjo publicó en octubre de 2018 que hasta esa fecha existía un retraso de 64 por ciento en la instalación de bebederos escolares. En tres ciclos lectivos, el gobierno del entonces presidente Enrique Peña Nieto solo había colocado 391 dispositivos, de un total de mil 71, distribuidos en 67 municipios y un monto pagado de 8 millones 605 mil 372. ¿Más datos? De las más de 3 millones de personas que radican en Hidalgo, 50.6 por ciento viven en pobreza, mientras que 31.9 por ciento es vulnerable por carencias, por lo que la entidad presenta un alto grado de rezago social, según el informe del 2019 del Coneval. Además, 113 mil 200 hidalguenses habitaban hasta ese año en viviendas con pisos de tierra y 193 mil 800 lo hacían en condiciones de hacinamiento. Respecto a los servicios básicos, detalla el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), 194 mil 400 residían en viviendas sin acceso al agua y 283 mil 600 en sitios sin drenaje. Promover la prohibición de venta de comida chatarra a menores de edad para intentar detener la propagación de enfermedades es un tema que en muy pocos estados será aprobado. Loable. Sin embargo, existen factores históricos que siguen siendo un mal endémico de Hidalgo. De filón. Los reformatorios hidalguenses suman 30 contagios del Covid-19, cifra benevolente considerando las pésimas condiciones sanitarias de los centros de reclusión.

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