Bien podría decirse que “está científicamente comprobado” que una de las formas que los yuppies en el poder utilizan para disfrazar su decadencia, o su esnobismo, es la afanosa búsqueda de lo sofisticado para robar. Los reptilianos toluquitas son mucho más que solo un producto tóxico. Demuestran su barbarie en un “refinamiento” absurdo para saquear todo lo que encuentren durante sus reptos.
A lo mejor, los güeros de rancho vieron una película de King Kong, en la que se exhibe aquélla escena del gorila encaramado en el Empire State Building, de Manhattan, y quedaron fascinados por los avioncitos de cartón. El hecho es que han trasladado sus fantasías a la posesión de aparatos aéreos carísimos, adquiridos, obviamente, con el fruto de nuestros sudados impuestos.
La fuerza aérea del Estado mexicano, exhibida durante la parada militar del 16 de septiembre, ha quedado reducida a tristes hangares, que palidecen frente a las ostentosas propiedades de aparatos de aviación que los mexiquenses y pachuquitas mantienen en aparente secreto. Oso…rio Chong detenta los aviones en el hangar de Guadalajara, dedicados a ofrecer múltiples servicios a todo tipo de trasegadores.
Es normal, toda vez que su jefe, el llamado presidente Enrique Peña Nieto, los conserva al lado del hangar supuestamente propiedad de la constructora paraestatal Higa, en el aeropuerto de Toluca.
Los servicios de transportación aérea ejecutiva nacional e internacional, según datos oficiales, por lo menos de todos los fruncionarios de dependencias y empresas descentralizadas del sector hacendario y de comunicaciones y transportes –que son todas– tienen pactos y convenios firmados con las flotilla aéreas de Higa, Eolo Plus, para todo lo que gusten mandar, el Águila Negra dixit.
Banobras, Nacional Financiera, la Sociedad Hipotecaria Federal y cualquier oficinita de la llamada “banca de desarrollo” se encargan de que sus fruncionarios no pisen el suelo, porque éste no los merece. Todo lo hacen por aire, hasta el mandado. Cientos de millones se derrochan en el confort de sus posaderas.
Al tomar posesión de la sufrida Sedesol, el jeque Luis Miranda pidió al Estado Mayor servicios exclusivos de navegación aérea en lujosos jets y avituallados helicópteros, para trasladarse a la barbacoa en Metepec y al golf en Ixtapan de la Sal, para regresar a su oficina y hasta para transportarse de ella hacia el aeropuerto. Las “comisiones oficiales” reportan por esta vía moche$ inauditos.
Eolo Plus, de acuerdo a su página de Internet, es una empresa del Grupo Higa, propiedad presidencial, y ofrece servicios aéreos en una flotilla de aviones y helicópteros con servicios de lujo, como catering de champaña, y hangar techado en el aeropuerto internacional de Toluca. Absurdo, en cualquier país andrajoso del tercer talón.
Peña Nieto y Videgaray tenían una relación de jugosos negocios con el prestanombres Juan Armando Hinojosa, desde que el primero era gobernador, el segundo secretario de Finanzas del Edomex y el tercero el contratista privilegiado, entre otras obras, con la construcción del hospital Zumpango por 7 mil millones de pesos.
Eolo Plus es la misma compañía que fue contratada por el PRI para todas las actividades de campaña de EPN, coordinada por Videgaray, que tuvo que hacerse preferentemente por aire, porque, como se demostró ampliamente después, el muchachito de Atracomulco, en las batallas a pie y pecho a tierra, era sencillamente un bulto.
Aún cuando en el país hay 140 empresas de taxis aéreos autorizados por la SCT, los contratos asignados a Eolo Plus (Higa) han sido mayoritariamente asignados por adjudicación directa, sin someterse un ápice a concurso con la oferta de servicios abrumadora de empresas del sector. A la cabeza de los regalitos, Luis Videgaray y Gerardo Ruiz Esparza, apodado el Artista, porque dicen los atracomulcas que el infame dientón se parece a Richard Gere.
Cientos de miles de millones de pesos derrochados con afán de superioridad y status por todos los güeros de rancho que integran este elenco macabro. No solo el suelo no los merece, tampoco ningún país. Han rebasado los límites del escándalo y del ridículo, en su lucha denodada por “significarse”.
A raíz del accidente del helicóptero en el que murió el hijo heredero de Juan Armando Hinojosa, el testaferro, fueron revelados todos los intríngulis de esta relación perniciosa del constructor con Peña Nieto. José Mansur, el secretario de Gobierno de Eruviel Ávila Villegas, ha sido el mayor beneficiado de los fruncionarios locales…por el hecho de haber sido el primero que llegó al lugar de la tragedia. Recibió en recompensa a su intrepidez, la residencia de Metepec donde habitaba hasta hace unos años el fantasmagórico Juan Armando Hinojosa Cantú, hoy el mayor empresario aeronáutico del país, quien le regaló sin chistar el inmueble al pomposo chato, coleccionista de autos.
Después del accidente, la familia Hinojosa se cuida de más, al menos en su seguridad, por si las moscas. Los esposos viajan siempre en diferentes aviones. Si la señora García de Hinojosa ocupa el Challenger, su marido viajará en el Jet Falcon. Cuestiones de desconfianza mutua, ¿no cree usted?, aunque diga el refrán que entre bomberos no se pisan las mangueras.
Tere, la hija mayor del matrimonio, maneja, desde el abominable sexenio de Arturo Montiel en el Estado de México, todo lo relacionado con la publicidad radioeléctrica e impresa. Mantas, desplegados, inserciones y relaciones públicas. Se queja de que, desde el asuntito de las casas en Las Lomas y Malinalco, “el tío Luis” le bajó las rayitas a sus contrataciones.
Fernanda, la otra hija, maneja el fantasmal aparato aéreo. Y aunque en unas semanas se casará con Allan Reider, ha expresado a sus confidentes que, a raíz de los escándalos la han dejado de invitar a cualquier bautizo o boda de los atracomulcas. No es para menos, su papá ha dejado de ser el dueño y hoy es empleado de la corporación mexiquense de reptilianos.
Lo van a dejar solo, cual es la costumbre de esa casa. Le van a echar toooda la culpa de lo que suceda finalizando el gobiernito de Peña.
El amasiato empresarial entre Juan Armando Hinojosa y Carlos Slim, quien lo ha convencido de deshacerse de todos sus activos y saldos, en favor de Carso, está en su máximo esplendor. Sobre todo, después de que en una recepción que ofreció el mexicano-libanés al constructor…Carlos Slim‎ se aventó la puntada de recibir a Hinojosa y esposa, acompañado por Sofía Loren, quien parece ser su compañera actual. Y aunque los tamaulipecos jamás se enterarán del significado de la brillante carrera cinematográfica de la diva italiana, cumplieron con el protocolo, destilando baba. La ignorancia rastacuera no tiene límites, ni perdón.
Pese a todo, la tolucopachucracia puede presumir al mundo de que sus gerifaltes tienen una real fuerza aérea. Es uno más de sus negocios con los que dejan en los huesitos y temblando al pueblo de México, de por sí encabronado con tanta estulticia y mediocridad insultante.
Aviones, aviones, aviones…
Como el que el ahora extinto Mario Vázquez Raña le regaló a EPN antes de iniciar la campaña presidencial y que, como el de Justin Bieber, vales 60 millones de dólares.
Y el helicóptero personal de Peña, guardado junto con su avión en un hangar aledaño al de Hinojosa Cantú.
Aviones, aviones, aviones…
Aviones para la droga, igual que para el confort de viajes de sultancitos de pacotilla. Demasiado ineptos, más falsos que un billete de a dos pesos… y muy corruptos. ¡No los merecemos!

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