El domingo 7 de junio, más de 2 millones de hidalguenses saldrían a votar para elegir a sus autoridades municipales, sin embargo, la declaratoria de emergencia sanitaria en el país por la pandemia del coronavirus (Covid-19) provocó que los comicios fueran pospuestos hasta nuevo aviso.
La decisión de la autoridad electoral estuvo respaldada por partidos y actores políticos y aunque los expertos no prevén afectaciones sociales, en lo económico y la forma de retomar el proceso el panorama parece tornarse distinto.

Una trascendental decisión

El miércoles de la semana pasada, los 11 consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) plantearon y aprobaron un acuerdo para ejercer su facultad de atracción de los procesos electorales en Hidalgo y Coahuila, para así posponerlos hasta nuevo aviso.

La decisión fue acordada días después de que partidos y actores políticos pidieron el aplazamiento de las actividades restantes y la jornada del 7 de junio para no arriesgar a la ciudadanía que acudiría a las urnas, la que participaría como funcionario de casilla e incluso los propios contendientes y autoridades en la materia.

Además, el consejo de salubridad general declaró emergencia sanitaria en México y con ello decretó la suspensión de actividades no esenciales, la prohibición de reuniones mayores de 50 personas y el resguardo domiciliario, entre otras medidas que llevaron a la imposibilidad de realizar las votaciones.

Ahora bien, de acuerdo con el INE, las actividades pendientes, registro de candidatos, campañas y jornada quedan pospuestas hasta nuevo aviso, una vez que el sector salud determine que existen condiciones sanitarias para que en el mejor de los casos los comicios sean reprogramados a finales de julio o principios de agosto.

Cabe mencionar que consiste en una decisión histórica, pues nunca había ocurrido un hecho similar en el México moderno. Quedaron en pausa la renovación de 84 ayuntamientos en Hidalgo y de 25 diputaciones locales (16 por mayoría relativa y nueve por representación proporcional) en Coahuila.

Implicaciones sociales y económicas

En ese sentido, el politólogo y profesor investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) Guillermo Lizama Carrasco, quien es experto en estudios de la democracia, explicó que ya ocurrieron experiencias similares en otros países como en el caso de Francia, donde la segunda vuelta de la elección municipal tuvo que ser aplazada.

Además, consideró que la modificación en la fecha de votación para la entidad no tendría porque provocar consecuencias sociales, pues la decisión fue tomada en un contexto de emergencia sanitaria y la ciudadanía tendría que comprender que la contingencia va más allá de las instituciones y de la misma sociedad.

Sin embargo, en el aspecto económico la situación no sería tan sencilla; de acuerdo con la diputada Noemí Zitle Rivas, quien preside la comisión de hacienda del Congreso local, tiene que haber un estudio detallado sobre el costo económico que puedan tener las elecciones a partir de su aplazamiento.

En ese sentido, la legisladora consideró la situación como delicada, pues aunque el proceso no continúe en la fecha programada ya había iniciado y tenía recursos asignados, por lo que ahora valorarán lo procedente y esperarán la nueva fecha para las votaciones.

Además, puntualizó que deben existir las condiciones necesarias para salir a una elección y al mismo tiempo ser justos con la determinación, pues no sería congruente dar más dinero para las candidaturas o los partidos políticos cuando la ciudadanía tendrá otras necesidades.

También, consideró por su parte la diputada Roxana Montealgre Salvador, es importante dar seguimiento a los recursos aprobados para el Instituto Estatal Electoral (IEE), pues apenas contemplaban las actividades del proceso pospuesto y el organismo podría verse obligado a replantear su gasto, por ejemplo, en los sueldos de los empleados temporales como en el caso de consejos electorales municipales.

Situación similar a la del INE, que tendría que replantear y reajustar su financiamiento, considerando que incluso ya había sufrido un recorte de mil millones de pesos para este año, de acuerdo con el consejero de la junta local, Alfredo Alcalá Montaño.

¿Consejos municipales?

Además del rubro económico, existe otro tema importante dentro del aplazamiento de elecciones en la entidad, las autoridades municipales que serían electas el 7 de junio deben rendir protesta e iniciar su mandato el 5 de septiembre de este año.

Si para ese entonces las elecciones aún no han sido realizadas, explicó la diputada Roxana Montealegre Salvador, quien preside la comisión de legislación y puntos constitucionales del Congreso local, los actuales ayuntamientos no pueden prolongar su periodo.

Por ello, el Legislativo local debe nombrar consejos municipales, mismos que puntualizó, son órganos colegiados que estarán encargados de la administración municipales mientras son elegidas las nuevas autoridades correspondientes.

En ese sentido, en el artículo 126 de la Constitución política de Hidalgo establece que ante la falta absoluta de ayuntamiento, como en el caso de no efectuarse las elecciones, el Congreso del estado designará entre los vecinos al consejo interino o sustituto.

Sin embargo, el profesor investigador de la UAEH Guillermo Lizama Carrasco consideró que para utilizar dicha opción tiene que haber un análisis detenido tanto jurídico como legislativo y resaltó que lo más importante es que, en caso que se apliquen tales consejos, deben dar continuidad a la gobernabilidad y los servicios municipales.

Mientras que el politólogo y consejero de la junta local del INE en Hidalgo Alfredo Alcalá Montaño consideró que la figura deberá ser bien analizada para que funcione en el sistema gubernativo y destacó que deberán tomarse muy en cuenta los temas de rendición de cuentas.

Los actuales ayuntamientos no pueden prolongar su periodo, por lo que si para el 5 de septiembre las votaciones aún no han sido realizadas el Congreso local debe nombrar a los órganos colegiados que quedarán a cargo de la administración local, en lo que el asunto es resuelto

Por ahora, a esperar…

Por el momento, explicó el consejero de la junta local del INE Alfredo Alcalá Montaño, es cuestión de esperar a que las autoridades de salud determinen el término de la contingencia para que el consejo general del organismo realice un nuevo calendario de actividades y puedan retomarse las acciones pendientes.

Deberán además fortalecer la participación ciudadana y la clase política ser sensible a lo que viene, pues ante el panorama difícil, una vez que termine la pandemia, la política debe ser la menor de las preocupaciones.

En ese sentido, el académico Guillermo Lizama explicó que por ahora las autoridades tienen que dar cuenta hasta dónde llegaron las actividades en la materia y comenzar los preparativos de la nueva jornada.

Eso, sin olvidar contemplar un nuevo contexto sanitario, por ejemplo con más casillas o la adaptación de los horarios, para reducir la afluencia de personas en las urnas, y el uso de mecanismos digitales para los procesos, pues la contingencia podría durar varios meses e incluso cambiar las formas de interacción en la sociedad.

Para ello, consideró que las autoridades electorales tienen capacidad técnica para realizar la nueva planeación, en contraste con el Congreso local, quien desde el 22 de marzo suspendió sus actividades y debería acompañar y atender las diferentes medidas para enfrentar la pandemia.

Al tiempo, versan sobre la mesa diferentes propuestas para que partidos políticos donen recursos para enfrentar la emergencia nacional; sin embargo, mientras ello se discute, en Hidalgo suman 34 casos positivos del coronavirus, 65 sospechosos y cinco muertes.

El miércoles de la semana pasada, los 11 consejeros del INE plantearon y aprobaron un acuerdo para ejercer su facultad de atracción de los comicios en Hidalgo y Coahuila

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