El libro cae justamente en el capítulo de historias gráficas y su título puede parecer singularmente ¿llamativo o inusual?: ¿Por qué existe la desigualdad entre los hombres y las mujeres? Y apunta del contenido: La evolución de los derechos de las mujeres de la prehistoria a nuestros días.

Las autoras son Soledad Bravi, diseñadora y Dorothée Werner, reportera. A lo largo de casi 90 páginas ofrecen sus argumentos en la aparición de decenas de ilustraciones en dibujos caricaturizados, de acuerdo con el tema que traten y, asimismo, referencias escritas, no menos ocurrentes –y documentadas– que las pequeñas imágenes.

Bravi es diseñadora gráfica, egresada de la Escuela Superior de Artes Gráficas Penninghen, de París. Inició su carrera como directora artística en publicidad antes de dedicarse a su trabajo como autora gráfica.

Ella dice: “Le pedí a Dorothée que me ayudara a preparar esta cronología de la evolución de los derechos de las mujeres desde los albores de la humanidad hasta nuestros días. Nuestro propósito era revelar, de la forma más objetiva posible, las absurdas razones detrás de este desequilibrio que ha provocado trescientos mil años de injusticias contra las mujeres”.

De Werner se precisa que es una reconocida reportera y editorialista de la revista Elle. Además de encuestas, reportajes y entrevistas, escribe copiosamente sobre problemas sociales de actualidad que incumben a las mujeres.

Por lo tanto, habla mucho sobre la misoginia y el feminismo, cuya rica historia se escribe día con día bajo nuestros ojos estupefactos. También es autora de tres novelas.

En las páginas de entrada, se ven figuras explicativas, dentro de un plano decoro, explicando la concepción de un bebé.

En breve texto lo refieren como un proceso natural, pero que ha dado lugar a muchas desigualdades entre las mujeres y los hombres.

Más adelante, entre figuras graciosas de buen corte, algunas menciones: “El hombre decide qué papel tiene cada quien. Las mujeres están a cargo de la supervivencia de la especie y del hogar, y el hombre de la política, el poder y la organización de la ciudad. Señalamiento: Así que todos los textos de leyes y los textos religiosos fueron pensados y escritos por hombres. Era una visión masculina de la sociedad. En América Latina y España las mujeres ganaron el derecho al voto entre 1927 y 1961.

” Siguiente capítulo es “La prehistoria”, nuevamente con el talento y buen humor de Soledad Bravi.

Algunos apuntes: “Se cree que el primer ser humano vivió en la Tierra hace 7 millones de años. Se piensa que los hombres y las mujeres aprendieron sobre sí mismos mediante la observación. Los hombres salían a cazar y las mujeres eran responsables de la recolección y sabían usar plantas curativas.

” Continúa “La antigüedad del -3000 al -600”. “En Egipto solo los hombres podían acceder al poder y convertirse en faraones. Eran considerados semidioses. Hubo excepciones cuando un faraón solo tenía hijas y los hermanos del faraón también, la hija mayor podía convertirse en faraona, como ocurrió con Hatsheput. Con Cleopatra la mujer fue considerada igual al hombre”.

En la Edad Media, a partir de los siete años las niñas eran comprometidas con un hombre o confiadas a un monasterio. “Se las consideraba mayores de edad a los 13 años y se casaban entre los 13 y los 16 años. La mujer debía proveer una dote: bienes que administraría su futuro marido. Las niñas de familias nobles aprendían a leer y escribir”.

Tocan el interesante caso de las beguinas. “La guerra de los cien años dejó muchas viudas. Para no ser asaltadas o violadas al quedarse solas en sus casas se refugiaron en conventos pertenecientes a la comunidad laica –independientes de las órdenes religiosas– y estudiaron los textos religiosos pero no hicieron votos perpetuos de obediencia, pobreza ni castidad. Eran autónomas y vivían de limosnas, del pago por los cuidados médicos que ofrecían a la gente o del trabajo textil.

“Estaban a favor de la libertad sexual y no admitían la autoridad del hombre sobre la mujer. Las que se negaron a entrar en una orden religiosa fueron juzgadas y terminaron por ser quemadas vivas en la hoguera”.

Sobrevino otra etapa, el Renacimiento, siglos XV y XVI. “El acceso de las mujeres a los oficios se diversificó. En este periodo vivieron mujeres cultas y reconocidas –Cristina de Pisano, Margarita de Navarra y otras–. Algunas daban clases o hacían política en entornos populares. La libertad y la independencia que las mujeres obtenían poco a poco amenazaban el equilibrio de los poderes establecidos.

“La iglesia decretó que las mujeres, culpables del pecado original eran débiles y fácilmente tentadas por el diablo y que curar con ayuda de plantas era hechicería. Prácticamente se declaró la guerra contra las mujeres.

” La cacería de brujas es otro capítulo al considerar los pueblerinos que creían que estas mujeres brujas eran responsables de sus problemas. Todos estos rumores llevaron a las mujeres frente a los tribunales. Estiman que cien mil murieron.

Y llegan a “La Ilustración, siglo XVIII”. “Se extendió por Europa un gran movimiento cultural para combatir la ignorancia asociado con el desarrollo de las ciencias y las técnicas al progreso industrial, al telar que creó empleos y al aumento en el nivel de vida”. (Citan, en este cambio a Marie Gouze, quien después se llamó Olympe de Gouges. Se casó a los 17 años, y a los 18 ya era madre y viuda).

“En París tenía un salón donde recibía a mujeres y burgueses o nobles, hombres de letras y del mundo político. Aprovechaba las reuniones para debatir los temas que le interesaban: la bastardía, la condición femenina y relaciones entre hombres y mujeres. Formó parte de la revolución francesa, pero después fue seriamente anatematizada, trágico epílogo: a los 45 años fue guillotinada, al igual que María Antonieta.

” De editorial Océano de México, SA de CV, la primera edición es de 2020.

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