Existen obras musicales en las cuales a partir de ellas se forma un antes y un después, mismas que son creadas por grandes maestros que son nombrados infinidad de veces a través del tiempo, sin fecha de caducidad.

Hot rats es el segundo álbum solista de Vincent Frank Zappa, o Frank Zappa, lanzado al mercado el 10 de octubre de 1969. Este lo dedicó a su hijo recién nacido: Dweezil.

Para muchos es el primero, ya que su predecesor Salsa aterronada, publicado en agosto de 1967, solo se concretó a escribirlo y dirigió la Abnuceals Emuukha Electric Symphony Orchestra.

Por otra parte, Ratas calientes era un proyecto en solitario de una de Las madres de la invención que se disolverían a finales de 1969, retornando el siguiente año.

El disco está producido y arreglado por Zappa; fue grabado y mezclado del 18 de julio al 30 de agosto de 1969 en los estudios TTG, de Los Ángeles Sunset Sound, Whitney Studios, Glendale, en los que se utilizó tecnología de punta para esa época, con un equipo de 16 pistas individuales que permitió mucha más flexibilidad en múltiples seguimientos y doblaje de cuatro y ocho pistas de carrete a carrete en grabadoras análogas (quedando también como un álbum pionero en ese rubro).

Los Ingenieros de audio fueron Acantilado Goldstein, Jack Hunt, Brian Ingoldsby y Dick Kunc. En la ejecución, se hizo acompañar de algunos músicos de sesión y otros excompañeros como Ian Underwood, Max Bennett, Captain Beefheart, Jean-Luc Ponty, John Guerin, Don Sugarcane Harris, Paul Humphrey, Shuggie Otis, Ron Selico y Lowell George. Referente a la cubierta, se diseñó en formato doble por Cal Schenkel; la foto de esta fue tomada por Andee Cohen Nathanson al utilizar una técnica psicodélica infrarroja. Siendo la elegida, Christine Frka (extinta) (originalmente niñera de los hijos de la familia Zappa y miembro de la GTO. Muchachas juntas indignantemente), la cual posó escondida con una mirada monstruosa dentro de un estanque de lirios vacío en él: Errol Flynn, de Hollywood Hills. Se plasmó en el banner superior el nombre de FZ y en el inferior el título del disco; en la contraportada la misma foto completa con los títulos de los tracks, en la parte lateral derecha interior aparecen los créditos de quienes intervienen y la relación de los temas, del lado izquierdo en un recuadro la letra de la melodía “Willie el vividor” y en ambos varias fotos en las que destaca el Capitán Beefheart (Don Van Vliet) sosteniendo una aspiradora, Ian Underwood; también destacan algunas imágenes con efectos de Zappa en actividad dentro del estudio.

El disco se prensó en nuestro país con la cubierta sencilla, que tiene la fotografía, al igual que la versión gringa, pero hay un solo banner en la parte superior que dice: “Progresivo rock, Frank Zappa, Hot rats”. La cubierta trasera cuenta con tres de las fotos en blanco y negro de la carpeta original, como la del Capitán Beefheart.

Respecto a la música que contiene ese material puede decirse que es casi incatalogable de tal forma impresionante, ya que va desde el jazz-fusión al rock progresivo, sin dejar afuera el psicodélico, que le brinda un estilo asombroso a las seis composiciones originales interpretadas, iniciando con “Duraznos en regalía”, único sencillo del álbum lanzado en 1970. Quizás sea el tema más conocido de ese álbum, una abertura inigualable.

Se aprovechó el sistema multipista y Zappa creó un solo un poco atípico y como genio que era, decidió grabarlo a mitad de la velocidad original y reproducirlo al doble de tiempo. Eso hace que se escuche una octava por encima (más aguda) de lo que realmente es. Continua con “Willie el vividor”, único tema interpretado por el Captain Beefheart, un corte que oscila entre lo psicodélico, que comienza con un violín que va dejando llegar la creatividad en cada secuencia, quizás sea el tema más rockero del disco.

Después llega “El hijo del Sr. Genes Verde”, que parece ubicarse en otra dimensión y es una maravilla de la música contemporánea; este está regulado por la improvisación, la sofisticación del tema hace pensar en la amplia información y conocimiento de la música clásica que tenía Zappa. Continúa con “Los pequeños paraguas” y que tiene una base rítmica que se asoma al jazz en un estilo situado hacia la música árabe, su coda es cerrada con el piano. Toca en turno a “Las variaciones de Gumbo”, un gran tema donde el saxo es protagonista, siendo a la mitad cuando Zappa interviene con su guitarra.

Para concluir el álbum, un corte excéntrico de jazz band llamado “Puede ser un camello”, interpretado con instrumentos de viento por todos lados y percusiones frenéticas. Aunque se cuenta con la edición en CD, se presentó un ejemplar alternativo con la misma portada y orden bajo el mismo concepto; los temas tendrían que ser clasificados como outtakes.

El año pasado apareció un box set de seis CD´s con el título Hot rats sessions, como festejo a su 50 aniversario de la puesta en el mercado, que contiene tomas alternas de los tracks del disco original, mismo que resulta ser también un documento interesante para todos aquellos fanáticos del maestro Frank Zappa.

Espero que este artículo resulte ser un punto de referencia sobre el trabajo de uno de los más grandes genios del siglo XX y sirvan a ustedes para que se interesen en conocer más sobre cada una de las facetas y obras de Frank Zappa, que dejó un gran legado no solo al mundo de la música.

Hasta la próxima. Recuerden que es solo rock and roll pero nos gusta”.

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